Las mujeres tienen derechos
Si de verdad se aspira a construir un México moderno, incluyente y democrático, las mujeres deben estar en las Cámaras de Diputados locales.
Amalia Dolores García Medina*
Las mujeres tienen derechos políticos: a votar y a ser elegidas. Pero no podemos hablar de que estén tomando decisiones en los espacios de poder político, porque aun constituyendo más de 50% de la población y del electorado; aun cuando un millón de mujeres trabajan en la administración pública en México; aun cuando uno de cada cinco hogares es sostenido íntegramente por una mujer, y aun cuando (de acuerdo con la ENDIREH) 54.8% de ellas decide si participa en la vida social o política de su comunidad, cuando 35.3% lo decide con su pareja, y en 9.9 % de los casos sólo decide su pareja, es decir que mayoritariamente ellas toman la decisión de involucrarse en la vida pública, por otro lado continúan las resistencias para que ocupen espacios relevantes.
En México, hoy, de dos mil 440 municipios, sólo 189 están gobernados por mujeres, es decir 7.7 por ciento. En el caso de las últimas administraciones federales —de 1976 a 2013—, sólo 20 mujeres han ocupado una secretaría de Estado o la jefatura de la oficina presidencial. Y después de haber tenido únicamente seis mujeres gobernando entidades federativas —cuatro de ellas por voto—, hoy no contamos con una sola gobernadora, y el promedio de mujeres en los gabinetes formales de los gobiernos estatales fluctúa de dos a cuatro espacios, pero incluso hay entidades en las que en el gabinete formal no hay una sola mujer.
Únicamente en el Congreso de la Unión se constata una presencia más numerosa, con 37.4% en la Cámara de Diputados y 34.25% en el Senado de la República.
Es evidente que a pesar del enorme peso que tienen las mujeres en la vida del país: en las comunidades, en la economía, para no hablar de su peso numérico, esto no se refleja en lo absoluto en los espacios de poder. Por ello, la lucha por que las reformas en la legislación electoral que han logrado las cuotas de género que obligan a los partidos a postular a un máximo de 60% de un género y un mínimo de 40% del otro, y las decisiones que al respecto tomó el año 2012 el Tribunal Federal Electoral, mandatando a los partidos a que cumplieran con esta acción afirmativa —que es precisamente lo que explica el avance en la representación actual en el Congreso de la Unión—, debe reflejarse en las candidaturas que postulen los partidos políticos, en las elecciones que se llevarán a cabo en 14 estados de la República.
Si de verdad se aspira a construir un México moderno, incluyente, y democrático, las mujeres deben estar en las cámaras de diputados locales, encabezando presidencias municipales y enriqueciendo los cabildos en los ayuntamientos.
Como ha dicho Michelle Bachelet, si una mujer participa en política, cambia su vida, pero si son miles las mujeres que participan en la política, cambia una sociedad completa y un país. Hagamos que México cambie reconociéndoles poder a las mujeres.
*Diputada federal, PRD
