Justicia electoral e igualdad de género
Alda Facio dejó muy en claro que lo que las mujeres queremos es la igualdad: de oportunidades, de trato y de resultados.
Dolores Alicia Galindo*
El pasado 7 de marzo, en Hermosillo, Sonora, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Iniciativa SUMA, el Instituto Sonorense de la Mujer y la Red de Mujeres Plurales de Sonora, organizaron un foro para reflexionar, junto con la muy brillante abogada Alda Facio (consultora de ONU) sobre la urgencia de consolidar en los estados de la República, la igualdad entre mujeres y hombres en los espacios de toma de decisiones, es decir, en la política
En esa ocasión, Alda Facio dejó muy en claro que lo que las mujeres queremos es la igualdad: de oportunidades, de trato y de resultados. Y quienes ahí estuvimos concordamos con ella en que lo que garantiza la Constitución mexicana es la igualdad. La Organización de Naciones Unidas (ONU) en reiteradas ocasiones ha señalado que cada Estado que ha ratificado la Convención internacional contra todas las formas de discriminación hacia las mujeres (CEDAW), tiene la obligación de tomar acciones específicas y concretas para que todas las mujeres puedan disfrutarla.
Una de esas acciones son las cuotas de género, que cada día más países contemplan en sus ordenamientos legales. En México, la sentencia 12 mil 624 del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, por la que el Instituto Federal Electoral tuvo que modificar las normas para el registro de candidaturas a fin de que todos los partidos cumplieran sin subterfugios, con el artículo 229 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), cumplió a la perfección con ese mandato de consolidar la igualdad.
En dicho foro, expresé:
“Este foro no es un foro más sobre justicia electoral y equidad de género.
“Este foro no llega a nosotras de manera fortuita.
“Este foro se lleva a cabo en el momento justo: hoy.
“Momento justo para despertar las ganas de las mujeres de que se nos garanticen por ‘ley’ los espacios de elección popular que con acciones afirmativas hemos tenido que asegurar, esos espacios que por simple voluntad de los partidos políticos no se nos han podido garantizar.
“Que las actividades que se realicen en el marco del Día Internacional de la Mujer no sean sólo la ocasión para reunirnos, saludarnos y asentar con la cabeza concordando con las aseveraciones de los ponentes; por el contrario, que sea la ocasión para retomar con firmeza las acciones necesarias y suficientes para que se concreten las reformas en materia electoral que den cumplimiento a la sentencia No. 12 mil 624 expedida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en fecha 30 de noviembre de 2011, y lo más difícil, que sea la ocasión para sensibilizar y exigir a nuestros partidos políticos que inviertan religiosamente 2% del presupuesto para capacitarnos.
“Las que estamos aquí lo estamos por convicción; las que estamos aquí somos las fuerzas vivas que impulsaremos las reformas electorales y su cabal cumplimiento.
“Las que estamos aquí no somos todas, pero somos a las que nos corresponde romper las barreras para lograr una democracia con igualdad de género”.
*Directora del Instituto Sonorense de la Mujer.
