El promedio diario de víctimas de homicidio doloso disminuyó 51% entre septiembre de 2024 y julio de 2026: pasó de 86.9 a 42.5 víctimas diarias (SESNSP). Así lo informó el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum el 11 de agosto en su mañanera. Sin embargo, en primer lugar, hay que señalar que se midió según la gráfica presentada: comparó el promedio diario de septiembre de 2024: 86.9 víctimas, con el de julio de 2026: 42.5. Pero, si comparamos de enero a julio de 2024, 2025 y 2026, tenemos lo siguiente: -15.8%, -30.7% y -41.7% respectivamente. La tendencia sí es a la baja, pero el gobierno magnifica esa cifra en 10% más. Incluso, si comparamos los años completos de 2024 contra 2025, el porcentaje total fue de -21.5 por ciento. Falta ver qué pasará entre 2025 y 2026.
En segundo lugar, en ese mismo periodo, lo que llama la atención son los datos del SESNSP sobre homicidio culposo. Aunque, aparentemente, las cifras totales varían poco: 11 mil 417; 10 mil 839; y, 10 mil 411, respectivamente, lo atípico se ve cuando revisamos los porcentajes totales entre 2024-2026, de cada rubro que conforma este apartado: “Con arma de fuego (+384.4%); con arma blanca (+800%); en accidente de tránsito (−25.2%); con otro elemento (+23.1%) y, no especificado (+138.9%)”. Tal y como puede observarse, los rubros “arma de fuego, con otro elemento, y no especificado” crecen exponencialmente. No podemos decir que esto signifique demostrar que se maquillan todos los datos sobre homicidios dolosos, pero es preciso que el gobierno aclare qué significan los dos últimos rubros, porque tan sólo al comparar entre enero-julio de 2025 y 2026, los homicidios culposos “no especificados” pasaron de 661 a 1,553 (+135%), sin aclarar, específicamente, qué tipo de víctimas conforman ese universo. Resulta más sensible el dato de “arma de fuego”, pues pasó de 32 a 155 víctimas entre 2025 y 2026 (384%) ¿esto es real?, ¿se multiplicaron cinco veces más? ¿Cómo se determinó que una muerte causada con arma de fuego es homicidio culposo y no doloso, y por qué esa clasificación está creciendo atípicamente?
En tercer lugar, el Inegi presentó el informe de defunciones de 2025, y el dato de homicidios no coincide con el reporte del mismo año del SESNSP. El Inegi habla de 27,989 defunciones por homicidio, contra 23 mil 613. La diferencia no es menor: 4 mil 376 víctimas más. ¿Cuál es el origen de estas diferencias? Quizás, puede suceder que, el Inegi informa sobre defunciones por presunto homicidio a partir de estadísticas de mortalidad, y el SESNSP reporta las víctimas de homicidio doloso y culposo registradas en carpetas de investigación. En ese contexto, una muerte puede ser clasificada inicialmente de una forma en una fiscalía y, posteriormente, tener otra clasificación en el certificado, averiguación o estadística de mortalidad.
No obstante lo anterior, la cifra es tan alta que merece la pena hacer un paréntesis. Los hallazgos que hicieron algunos analistas del tema es que, en varias entidades se reportan datos atípicos. Por ejemplo, Morelos y Zacatecas. En el 2025 registraron fuertes disminuciones del homicidio doloso, pero, simultáneamente, reportaron incrementos atípicos del homicidio culposo: de 78% y 32%, respectivamente. Hipotéticamente, podríamos señalar que los datos están siendo manipulados, pero ¿para qué? Una explicación se puede derivar de analizar los incentivos que tienen los estados para bajar sus homicidios. Uno de estos son los cambios legales que se derivaron de la estrategia de seguridad pública. Los estados que no son eficientes podrían perder recursos federalizados que se destinan a la seguridad pública. Pero, por otra parte, se acercan las elecciones del siguiente año, en algunas entidades elegirán gobernadores, por lo tanto, es plausible que sea apremiante que los datos oficiales no confirmen la violencia e inseguridad que se vive en sus entidades.
No obstante, ya ha quedado demostrado en otras coyunturas electorales, que en aquellas entidades en donde los ciudadanos toman la decisión de cambiar el color de sus gobiernos, lo hacer a pesar de la manipulación de los datos.
