La cirugía robótica llegó a México y a muchos países de América Latina para quedarse y demostrar que tiene muchas ventajas frente a la cirugía tradicional abierta.
Si bien el camino ya está trazado, la región enfrenta tres problemas que, asegura Ricardo Terra, coordinador del Centro de Excelencia en Tórax del Hospital Israelita Albert Einstein, en Brasil, se requieren resolver. “No es sólo adquirir los robots, sino buscar un plan de financiamiento que sea sostenible a largo plazo, tanto para los hospitales públicos como para los privados”, considera el también líder en el desarrollo de programas de cirugía robótica en Latinoamérica.
Durante el Foro de Excelencia Quirúrgica sobre Innovación, organizado por la empresa Medtronic en Panamá, médicos cirujanos de la región explicaron que, mientras que en el sector de salud privado de cualquier país tienen la plataforma robótica y los materiales para las operaciones, la realidad es que no se tienen tantos pacientes y, por ende, se reduce la curva de experiencia que los médicos pudieran adquirir en cirugía robótica. En tanto, en el sector público de salud el número de pacientes no es el problema, sino la falta de dinero para la adquisición de materiales y su sostenibilidad.
Brasil es el líder en Latinoamérica, al tener 200 plataformas robóticas y en la formación de médicos. A nivel mundial hay 4 mil plataformas robóticas, pero su uso sigue siendo limitado. México cuenta con más de 21 hospitales públicos y privados que integran 20 programas de cirugía robótica, principalmente utilizando el sistema quirúrgico Robot Da Vinci, que entró hace más de 20 años en el mercado mundial y que es usado para intervenciones de alta precisión.
El más nuevo, que llegó a México en 2025, se llama Hugo RAS y sólo lo tienen dos hospitales privados (Acoxpa y Clínica Londres) de Hospital Angeles. Este robot, de última generación, equipado con tecnología de visualización tridimensional avanzada, ha comenzado a revolucionar la cirugía de mínima invasión con resultados exitosos. Para Jacobo Labastida, experto en el manejo de este robot, su uso en casos complicados ayuda a tener mayor precisión y reduce el tiempo en el quirófano. Al paciente lo ayuda a tener menos efectos posoperatorios, disminuye el dolor y reduce los días de hospitalización. Incluso, los resultados están muy por arriba de los logrados en una cirugía de laparoscopia convencional.
ABATELENGUAS
El uso de la cirugía robótica puede ser para procedimientos oncológicos, urológicos, ginecológicos y de cirugía general. No hay duda de que el futuro ya llegó para la cirugía robótica y México ha comenzado a subirse a este tren supersónico. Lo importante será que la presente administración federal garantice el presupuesto para el mantenimiento de los robots y para la adquisición de materiales. Coincido con los médicos: la cirugía robótica es el futuro más cercano que, si bien no es la varita mágica, sí viene a resolver casos complejos en menor tiempo y se suma como un arma más en el arsenal del cirujano en beneficio del paciente.
BAJO EL MICROSCOPIO
Roche anunciará en breve la llegada de nuevas soluciones de diagnóstico al mercado mexicano que prometen darle un giro a las tradicionales muestras médicas de sangre o biopsias. Se trata de tecnologías portátiles, como LumiraDx, que permitirá que, en una sola consulta médica y en apenas 12 minutos, una persona con sospecha de insuficiencia cardiaca, diabetes o eventos de coagulación obtenga un diagnóstico preciso y equiparable al de laboratorio e inicie su tratamiento. Durante la edición 2026 de TomorrowLab, a realizarse la próxima semana, la apuesta de Roche y su división de Diagnóstica, liderada por Joao Carapeto, presentará VENTANA®️ HE 600, que es un sistema totalmente automatizado para el procesamiento de biopsias de tejido tumoral y un software navify®️ Mutation Profiler, que permitirá generar una enorme cantidad de datos sobre tumores y posibles opciones de tratamiento.
