La población mexicana tomó las calles en una gran fiesta de celebración por los triunfos de la Selección Mexicana de Futbol contra Sudáfrica, Corea del Sur, Chequia y Ecuador; pero también hubo un consumo excesivo de alcohol que derivó en riñas, golpes, estampidas y muertes. No hay duda de que, en esta algarabía, un factor clave fue la ingesta de bebidas alcohólicas. Las imágenes de peleas, destrozos y enfrentamientos en el Ángel de la Independencia, en la CDMX, en Monterrey, en Guadalajara y otras ciudades, durante las celebraciones, no son hechos aislados ni simples excesos de aficionados.
Para organizaciones de la sociedad civil y especialistas en salud pública, estos episodios evidencian un problema más profundo: la ausencia de una política integral sobre alcohol en México y la “normalización” de su consumo en eventos deportivos. Ejemplo de esto último fue la invitación de Samuel García, gobernador de Nuevo León, a la población para que disfrutara del Mundial en el FIFA Fan Fest de Monterrey, con cervezas regaladas por Grupo Modelo.
La falta de una política nacional y fiscal sobre el alcohol en el país es un problema que se ha venido arrastrando en los últimos 16 años, situación que le tocaría al gobierno federal y al Congreso de la Unión resolver. Y eso, pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum se ha reunido dos veces con los representantes de la industria cervecera y de bebidas alcohólicas en Palacio Nacional, donde anunciaron inversiones millonarias y prometieron la promoción y difusión de campañas nacionales de consumo responsable de cara al Mundial de Futbol.
Campañas que, hasta el momento, son escasas en los medios de comunicación. Para Yahaira Ochoa, de la organización Salud Justa Mx, aumentar los impuestos, regular la disponibilidad y restringir la comercialización de alcohol son políticas públicas urgentes que la presente administración federal debería atender. El marcador final en salud durante este Mundial en la CDMX fue de cinco personas fallecidas.
Sin contar que se atendieron fracturas, traumatismos e intoxicaciones, escenarios que se replicaron a nivel nacional.
Es un hecho, y las estadísticas de salud lo revelan, que más de 50% de los adultos en México consumen alcohol y les gusta la cerveza, seguido del tequila y otros destilados. El problema, advierten expertos en salud pública, es que se bebe en exceso.
El alcohol afecta el sistema nervioso desde el primer trago. Al llegar al cerebro disminuye la actividad de la corteza prefrontal —el área que regula la conducta— y, cuando ese freno está inhibido, las personas pierden el control de impulsos, lo que puede derivar en violencia, subraya Norberto Hernández, investigador de El Poder del Consumidor.
Por eso, advierte Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol (RASA), medidas como una “ley seca” temporal no resuelven el problema de fondo. Y coincido con este activista: mientras el alcohol siga siendo barato, fácilmente accesible y promovido de manera masiva, sin regulación alguna, las consecuencias seguirán repitiéndose.
Las muertes y los hechos de violencia ocurridos durante los festejos del Mundial son tragedias que pudieron ser previsibles y, sobre todo, prevenibles por parte de las autoridades de salud y policiacas, que no reaccionaron a tiempo.
ABATELENGUAS
Si bien la participación de la Selección Mexicana ya terminó en este Mundial, el Comité de Atención Prehospitalaria de las Urgencias Médicas, que creó el gobierno federal para esta justa deportiva, sigue activo y vigilante para descartar brotes de enfermedades o padecimientos respiratorios y gástricos, entre otros. Y sus actividades terminarán hasta un mes después de concluidos estos festejos mundialistas.
BAJO EL MICROSCOPIO
La falta de internet es un problema muy recurrente en los hospitales del IMSS, que no sólo padecen médicos, residentes y estudiantes en formación, sino también los pacientes y sus familiares. Valdría la pena que Zoé Robledo, director del instituto, dotara a todas las áreas de los hospitales de una red de wifi que funcione, principalmente para la comunidad médica. Hoy en día, el uso de internet es vital para mejorar la atención.
