La factura médica de la fiebre futbolera

Ruth Rodríguez

Ruth Rodríguez

En el quirófano

Los festejos mundialistas 2026 han estado acompañados de incidentes, algunos controlables y otros que terminaron en las salas de urgencia de los hospitales cercanos a los estadios de futbol y a los Fan Fest que la FIFA puso para que los fanáticos pudieran disfrutar de esta fiebre futbolera. Pisotones, fracturas en alguna extremidad del cuerpo, afectaciones en los ojos por las espumas en aerosol aventadas directamente sobre los rostros y contusiones son, entre otras, las lesiones más frecuentes que las autoridades de salud han registrado durante las celebraciones. Cifras de la Secretaría de Salud registran un promedio diario de 670 personas que han requerido atención médica y 25 han terminado en los hospitales. 

Sin embargo, la cifra extraoficial podría ser mayor, debido a que muchos de los asistentes a estos festejos, que tuvieron alguna afectación en su salud, prefirieron salir de la zona y atenderse en consultorios médicos cercanos a sus domicilios.

De acuerdo a cifras del Gobierno de la Ciudad de México, 800 mil personas se congregaron en estos sitios para celebrar el triunfo de la Selección Mexicana contra Chequia. Los que asistieron a los festejos en estos lugares no sólo sortearon la lluvia, sino también a mucha gente que estaba alcoholizada y otras más fumando mariguana. Hubo pisotones, empujones y se dieron varios reportes de avistamientos de ratas aplastadas sobre Paseo de Reforma. Sin dejar de contar un sinfín de personas que, durante estos festejos, eran lanzadas al aire y, mientras que algunos eran atrapados, otras no tuvieron esa suerte y terminaron recibiendo una contusión en su cabeza.

Desafortunadamente, las celebraciones en las diferentes ciudades del país no fueron todo alegría y euforia. En Cabo, San Lucas, Baja California Sur, el conductor involucrado en el atropellamiento masivo tras el triunfo de la Selección Mexicana ayer falleció en un hospital. Las autoridades de salud han afirmado que no han registrado un consumo importante en el consumo de bebidas alcohólicas, lo que contradice a varias organizaciones civiles que han alertado sobre el incremento de estas bebidas etílicas en estas justas deportivas.

Epidemiólogos consultados señalaron que la vigilancia epidemiológica del país continúa para evitar brotes de sarampión; así como enfermedades respiratorias y gastrointestinales. Ya veremos en los próximos días si no hay un repunte de casos de gripe, influenza o covid en la población, sobre todo de los que estuvieron expuestos muchas horas al frío y a la humedad ocasionada por las lluvias.

Todo mi apoyo a la Selección Mexicana de Futbol.

ABATELENGUAS

México y España tienen problemas de salud muy parecidos, considera Javier Escalada, expresidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Aunque, enfatiza, México tiene una prevalencia de obesidad y sobrepeso que está por encima de otros países. Para el experto en obesidad, la clave para atajar estos problemas es que la gente acepte que el sobrepeso y la obesidad son una enfermedad crónica que se puede prevenir. Actualmente, dice, hay una “revolución terapéutica” que consiste en moléculas nuevas que permiten pérdidas de peso importantes. El problema, reconoce Escalada, es que estas nuevas terapias no están financiadas por el sistema de salud público, son fármacos caros que sólo llegan a un porcentaje pequeño de la población.

BAJO EL MICROSCOPIO

Si hay una programa de salud que ha logrado trascender 23 años, sin importar el partido político que esté en el poder, es el tratamiento gratuito de los antirretrovirales a enfermos con VIH-sida en México. Eso ha logrado que ayer el secretario de Salud, David Kershenobich, asegurara que México eliminará el VIH como problema de salud pública en México hacia 2030. Y cómo no, esta población tiene garantizado el acceso a pruebas de detección y tratamientos antirretrovirales gratuitos en las instituciones públicas de salud. Pero, ¡ojo!, esta cobertura, en parte, fue lograda gracias a las protestas de personas con VIH-sida, que son de los grupos de pacientes más organizados y combativos del país, salen a la calle a manifestarse cada vez que hay retrocesos en su atención en los hospitales del país. Se estima que alrededor de 460 mil personas viven con VIH en México.