Alcocer, en el espejo de Narro
En el sexenio pasado, el gobierno de Enrique Peña Nieto sometió a fuertes recortes el presupuesto del sector salud. El entonces secretario de Salud, José Narro Robles, guardó silencio. Dejó que Hacienda aplicara los recortes. Y ahora, en la 4T, la historia parece ...

Ruth Rodríguez
En el quirófano
En el sexenio pasado, el gobierno de Enrique Peña Nieto sometió a fuertes recortes el presupuesto del sector salud. El entonces secretario de Salud, José Narro Robles, guardó silencio. Dejó que Hacienda aplicara los recortes. Y ahora, en la 4T, la historia parece repetirse.
Por eso es que leía con atención un artículo, escrito en La Jornada, por Narro Robles, ahora candidato a ocupar la presidencia del PRI, titulado “La verdad en la crisis de atención a la salud”.
Desde su salida, el exfuncionario no había hablado y ahora lo hace duro y a la cabeza, pues le recuerda al nuevo gobierno que la crisis del sector salud se debe a las equivocaciones cometidas por los servidores de la actual administración, y resaltan dos palabras: ineficacia e ineptitud.
Y se defiende diciendo que “a ello y no al pasado reciente se debe, entre otros, la renuncia de Germán Martínez como director del IMSS, el desabasto de medicamentos y el incumplimiento del pago a los médicos residentes, entre otras cosas”.
Para, al fin, rematar diciendo: “Celebro la lucha en contra de la corrupción, pero ésa no es la causa de la crisis. La explicación del origen del problema actual radica en la ineptitud en el recorte del presupuesto y en el cambio de políticas sin medir las consecuencias de las decisiones que se han tomado”.
Interesante su comentario y tendría más valor si él, durante su administración, hubiera salido a criticar los recortes a los que fue sometido el sector salud y que, por supuesto, impactaron a diversos programas de salud.
Narro guardó silencio, mientras que los recortes que hizo Hacienda impactaron en el servicio de hospitales e institutos y que ahora se encuentran agonizando porque la misma tónica sigue en la presente administración.
Y para males de los pacientes, el ahora titular de la Secretaría de Salud, Jorge Alcocer Varela, también guarda silencio, no se ve que proteste por estos recortes, al contrario, parecería que está de acuerdo con los mismos. Basta ver las sonrisas que intercambiaban él y Carlos Urzúa, el lunes pasado, en Palacio Nacional.
A lo mejor por eso nueve directores de los institutos y hospitales federales de alta especialización prefirieron brincarlo e ir a tocar las puertas de los legisladores para pedir ayuda. Y ya comienzan a gestarse manifestaciones por parte de trabajadores de confianza del ISSSTE, quienes son también los que se han visto afectados por el recorte presupuestal.
ABATALENGUAS
Uno. Es tan preocupante la política de austeridad aplicada por el gobierno federal, la cual ha generado recortes al sector salud, que la Academia Nacional de Medicina convocó a una reunión extraordinaria para analizar estos temas. En este grupo se encuentran destacados médicos de diferentes especialidades.
Dos. No hay que perder de vista a los médicos residentes que se están organizando para solidarizarse con los pasantes de medicina que realizan su servicio social, a quienes les informaron que les reducirán a la mitad las becas que el gobierno federal les da, que van de 900 a tres mil 600 pesos al mes.
BAJO EL MICROSCOPIO
Vaya reto que tendrá Zoé Robledo en el IMSS como responsable de distribuir los medicamentos que el gobierno compre para el segundo semestre del año. Germán Martínez ya lo había comentado en su pasada reunión que tuvo con los senadores de la Comisión de Salud. El Seguro Social tendrá que garantizar la distribución, transporte, manipulación, conservación y almacenamiento de las medicinas. Hay preguntas que se quedan en el aire: ¿Hacienda les dará recursos extra para hacer esta distribución? ¿Quién pagará las medicinas que por falta de esa experiencia se echen a perder o se rompan? ¿Se tiene al personal calificado para ello?