En la superficie, los Juegos Olímpicos de la era moderna surgieron como una inspiración de los valores de la Grecia clásica y los ideales del deporte amateur, así como la convivencia pacífica de las naciones a través de la actividad física. Sin embargo, debajo de la superficie, los primeros JO de Atenas, en 1896, reflejaban la intención del barón Pierre de Coubertin de revitalizar a la juventud francesa, porque atribuía la derrota de su país en la guerra franco-prusiana al débil estado físico de los soldados franceses, en contraste con la fortaleza física y disciplina de los combatientes de los estados germanos.
NACIONALISMO OLÍMPICO
Décadas más tarde de los JO en Atenas, Hitler convenció al mundo de que Berlín seguía siendo una buena sede para enmarcar el encuentro deportivo de 1936 y de esta forma proyectó los ideales racistas de la superioridad aria que pregonaba el nacionalsocialismo. Por ello se recuerdan con regocijo los récords que rompió Jesse Owens, quien, irónico, al regresar a su país no pudo entrar a un baño para blancos en su natal, Alabama.
IDEOLOGÍA Y DEPORTES
Después del segundo capítulo de la Gran Guerra, el de 1939, los JO fueron una arena más en donde se expresaba la Guerra Fría. Desde Helsinki 1952, los deportistas de la órbita soviética disputaban con los de EU y otros países capitalistas la superioridad ideológica, moral y económica de su sistema, expresada en récords y resultados deportivos. En 1968, los JO en México también dieron espacio a la protesta por los derechos civiles en la forma de un puño al aire de Tommie Smith y John Carlos. Vendrían después la expresión terrorista letal en la masacre de Múnich 1972 y el boicot de más de 60 países contra los juegos de Moscú 1980, en protesta por la invasión soviética de Afganistán.
JUEGOS SIN HUMANOS
En este contexto se inscribe una nueva justa deportiva que tiene las mismas dinámicas, pero en la que no participan humanos: los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, que concluyeron ayer en Beijing. En TikTok e Instagram hay videos de robots que tienen súbitas convulsiones o que corren como tiranosaurio con la cadera dislocada. Más allá de eso, China está proyectando algo serio sobre su superioridad en robótica. En las pruebas, los robots humanoides rompieron varias marcas humanas: los 100 metros planos de Usain Bolt, los 400 metros y el salto vertical sin impulso. Participaron 666 equipos con poco más de dos mil robots de 16 países, aunque los equipos chinos representaron 96% del total, provenientes de 157 empresas y 200 universidades.
FECHA DE CADUCIDAD
El Inegi reportó la semana pasada que la manufactura fue el sector individual de mayor peso en la economía mexicana, representando un quinto del PIB. México es potencia manufacturera. Los Juegos de Beijing, muestran que esa condición tiene fecha de caducidad. Las ventajas comparativas del país, como están configuradas, se van a erosionar en años y no en décadas, por la convergencia entre la IA generativa y los robots.
OPORTUNIDAD
Hoy la agenda nacional está definida por el retiro de visas a personajes y funcionarios, licencias efímeras de gobernadores impresentables y aranceles al sector automotriz, al acero y aluminio. Ante ello pasa de largo que las exportaciones de manufacturas no automotrices crecieron 37.6% a tasa anual en el primer semestre del año. La inversión histórica de compañías de EU en centros de datos para IA ha disparado las exportaciones mexicanas de servidores, transformadores, equipos de enfriamiento y otros insumos para esa infraestructura. Los servidores sumaron 82,900 millones de dólares en el semestre y ya rebasaron a los automóviles y autopartes. A diferencia del sector automotriz, hay muy poco valor agregado nacional. Tenemos un umbral breve de tiempo para incrementarlo. De manera simultánea hay una oportunidad en actualizar las habilidades de la fuerza laboral y fortalecer resortes de crecimiento resistentes a la hiperautomatización, como el sector turístico. Los robots están corriendo muy rápido y nos van a alcanzar como país mientras nos burlamos de sus caídas.
