Repensar la migración: el trabajo de la Cancillería con la academia norteamericana
En la discusión pública hay pocos temas con la complejidad de los flujos migratorios. La agenda migratoria representa un reto fundamental para México, para las Américas y también para otras regiones del mundo, como el Mediterráneo y Oriente Medio. Es por ello que las ...
En la discusión pública hay pocos temas con la complejidad de los flujos migratorios. La agenda migratoria representa un reto fundamental para México, para las Américas y también para otras regiones del mundo, como el Mediterráneo y Oriente Medio. Es por ello que las recomendaciones basadas en evidencia desde la academia y centros de pensamiento son imprescindibles, más aún en un área con la complejidad propia de las distintas migraciones.
En ese sentido, el canciller Marcelo Ebrard encabezó la presentación del Reporte del Grupo de Trabajo de Centro y Norteamérica sobre Migración. Para ello, la semana pasada recibimos a un grupo de investigadores e investigadoras formado por algunos de los mejores centros de investigación en la materia. En la Cancillería llevamos a cabo la presentación de un documento que incluye recomendaciones concretas para mejorar las respuestas regionales en materia migratoria.
El grupo está compuesto por el Centro para los Estudios de México-Estados Unidos de la Universidad de California, en San Diego; El Colegio de México; el Migration Policy Institute; el Diálogo Interamericano y el World Refugee & Migration Council. La presentación se llevó a cabo en el marco de la Cumbre de Líderes de América del Norte, en seguimiento a los compromisos que los jefes de gobierno de México, Estados Unidos y Canadá alcanzaron en Washington D.C., en noviembre pasado. Por ello, contamos con la participación de los embajadores Graeme Clark y Ken Salazar, junto con la embajadora de El Salvador, Delmy Cañas.
Destaco y agradezco enormemente la presencia de la presidenta del Senado, Olga Sánchez Cordero, junto con Silvia Giorguli, presidenta de El Colegio de México y experta en la materia, así como de Lloyd Axworthy, presidente de World Refugee & Migration Council y excanciller de Canadá.
Contamos también con el gusto de estar acompañados por congresistas, las y los embajadores de las Américas, académicos y académicas, además de los representantes tanto de la OIM, Dana Graber, como de Acnur, Giovanni Lepri, y miembros de la sociedad civil. De modo tal que el evento de la semana pasada fue una oportunidad para resaltar los compromisos de trabajo conjunto de Norteamérica, así como para llevar a cabo un diálogo amplio y atender las recomendaciones del reporte. Comparto algunas conclusiones al respecto.
En buena medida, las recomendaciones van en la misma dirección de las políticas que México proyecta en la región.
Destacaría los esfuerzos para incrementar la movilidad laboral y para fortalecer el desarrollo económico en las comunidades de origen. México ha insistido en ampliar las vías de trabajo regular, así como en llevar más inversiones directas, crear más empleos en las comunidades de origen de las y los migrantes para brindar alternativas, como ha insistido el presidente López Obrador.
El reporte, citando textualmente, señala: “Todos los actores regionales —desde los gobiernos centroamericanos hasta los donantes, las ONG internacionales y las instituciones financieras— deben encontrar formas de apoyar la participación activa de la sociedad civil para atender los factores que impulsan la migración, apoyar a los migrantes retornados y abogar por los cambios de política necesarios”.
Ésa es precisamente la visión de México. Por eso trabajamos junto con Estados Unidos y Canadá para organizar una próxima reunión en Centroamérica con el objetivo de presentar los proyectos de México, los programas sociales que tenemos en las comunidades de origen y explorar nuevas vías para ampliar la cooperación en la región, desde una visión norteamericana.
*Abogado y maestro en políticas públicas.
Jefe de la Unidad para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores
