La alianza de los gobernadores electos de la 4T
La enorme trascendencia de 11 gubernaturas es un factor vital para el 2024.

Ricardo Peralta Saucedo
México correcto, no corrupto
La construcción de la hegemonía de la 4T en más del 70% del país después de las elecciones del pasado 6 de junio se concretó con la entrega de las constancias de mayoría entregadas el día de ayer, la situación jurídica de los candidatos a gobernadores y alcaldes cambió a electos.
A partir de hoy, los procesos administrativos que deben iniciar contemplan la conformación de equipos de transición que recibirán de los actuales gobiernos estatales y municipales el estado actual que guardan las diversas dependencias de gobierno, previa agenda y secuencial encuentro, que deberá seguir la normatividad en materia de derecho disciplinario local.
Aunque sumidos en la entrega-recepción locales y la elaboración de los planes estatales de desarrollo, la enorme trascendencia de 11 gubernaturas es un factor vital para el 2024 y la carrera por lo menos mediática ya comenzó; el peso político regional tanto institucional como social se traduce en lo federal, pero ahora con un mismo color, aunque aún con beneficiarios indistintos por los tiempos aún inmaduros.
Los gobernadores electos y constitucionales de la 4T deben, desde ya, hacer una alianza patriótica por la 4T, respaldar desde el discurso político y los hechos de gobierno el movimiento transformador del presidente Andrés Manuel López Obrador, replicando la doctrina como apostolado; su voz hoy gobierna en lo moral y lo legal sus territorios.
El triunfo de cada uno, me consta, se debe principalmente a la movilización popular de los diversos liderazgos regionales, la suma de esfuerzos endógenos y exógenos, el enorme liderazgo de los candidatos, la identidad ideológica, pero principalmente la gran carga de méritos de cada uno de ellos.
La historia política, social y económica de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima, Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Tlaxcala y Campeche, por sólo referir los gobiernos estatales, inicia una verdadera alternancia de régimen y no de gobierno simplemente, será una cirugía mayor, muy necesaria y urgente, como ha sucedido en el gobierno federal; en la mayoría de los casos se recibirán administraciones saqueadas, llenas de inconsistencias, corrupción e impunidad escandalosa, además de índices con enorme inseguridad, desigualdad y ausencia de infraestructura.
Una nota periodística internacional pretende modificar la atención pública de la paliza electoral otorgada a la oposición, la idiosincrasia malinchista de algunos le darán la importancia de una novela dramática hasta ilustrada, siguen lucrando con el dolor, como festín de bestias carroñeras, con hambre obsesiva por el 2024.
Los gobernadores electos de la 4T son un poder real que cambiará la fisonomía del país, la armonía ideológica es una herramienta eficaz contra los ataques mediáticos de los de siempre, que serán la constante en los meses y años por venir, nada nuevo.
Que la pluralidad nos nutra y la patria nos una.