La agenda legislativa de Morena

Ricardo Peralta Saucedo

Ricardo Peralta Saucedo

México correcto, no corrupto

La Quinta Reunión Plenaria de Morena en la Cámara de Diputados trazó la ruta del último año de la LXVI Legislatura. Bajo la coordinación de Ricardo Monreal Ávila, la mayoría parlamentaria entra a una etapa decisiva: convertir su fuerza política en leyes, instituciones y derechos capaces de trascender la coyuntura.

La dimensión del encuentro quedó reflejada en sus participantes. Acudieron Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación; Marcelo Ebrard, secretario de Economía; Edgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público; Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores; Josefina Rodríguez Zamora, secretaria de Turismo, y Luisa María Alcalde, consejera Jurídica del Ejecutivo federal. Por Morena participaron Ariadna Montiel, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional; Carolina Rangel, secretaria general, y Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones.

Cada intervención mostró una parte de la visión nacional. Ebrard abordó inversión, empleo, T-MEC, relocalización e innovación; Amador, estabilidad financiera, recaudación, inversión y el Paquete Económico 2027; Rosa Icela Rodríguez, gobernabilidad, seguridad y unidad; Velasco, soberanía, política exterior y protección de los mexicanos; Rodríguez Zamora, turismo, inversión y desarrollo regional. Ariadna Montiel destacó unidad, congruencia, probidad y trabajo territorial rumbo a 2027.

La agenda contempla 31 asuntos legislativos. En materia económica estarán la Ley de Ingresos, la miscelánea fiscal y el Presupuesto de Egresos 2027, instrumentos que definirán ingresos, gasto, inversión y prioridades nacionales.

En seguridad y justicia destacan reclutamiento forzado, feminicidio, abuso sexual, extorsión, despojo, protección de víctimas, trata de menores y anticorrupción. El propósito común es fortalecer las capacidades del Estado para prevenir, investigar y sancionar conductas que vulneran la seguridad y los derechos.

La soberanía ocupará un espacio central con los temas de injerencia extranjera, inversión extranjera, migración y nacionalidad. Esta última recupera una discusión histórica del constitucionalismo mexicano: los requisitos de vinculación jurídica con la nación para ejercer determinadas responsabilidades públicas.

Otro capítulo será tecnológico. Inteligencia artificial, servicios de internet, redes sociales, propiedad industrial, comunicaciones publicitarias y suplantación de identidad obligan a actualizar el orden jurídico, conciliando innovación con responsabilidad, derechos digitales, protección de datos y seguridad de niñas, niños y adolescentes.

Se suman seguros y boleteras, para fortalecer al consumidor; salud y usos terapéuticos de medicamentos; lactancia; movilidad; derechos de pueblos indígenas y afromexicanos; equilibrio ecológico, certificación libre de deforestación y bienestar animal. Algunas materias darán origen a nuevas leyes; otras implicarán reformas legales o constitucionales.

El periodo que inicia el 1 de septiembre tiene una condición histórica: será el último año de ejercicio de la LXVI Legislatura antes de la renovación de la Cámara en 2027. De ahí la relevancia del planteamiento de Ricardo Monreal: aprobar aquello que represente avance, progreso, libertad y respeto a los mexicanos.

La visión de Estado está precisamente en entender que una mayoría no se mide sólo por el número de decretos que aprueba, sino por la calidad y permanencia de las instituciones que construye: fortalecer la soberanía sin aislar a México; crecer con bienestar; incorporar tecnología protegiendo derechos y combatir la delincuencia dentro del Estado de derecho.

La LXVI Legislatura entra así a su etapa final. El desafío es legislar para el futuro. Los periodos parlamentarios terminan; las instituciones y los derechos que dejan pueden trascender generaciones.