Casos de origen oscuro del nuevo coronavirus

Por todo el orbe se reportan casos nuevos de la infección respiratoria cuyo origen fue en China. El brote en el norte de Italia llamó poderosamente la atención porque los estudios efectuados al supuesto portador del virus fueron negativos. Es decir, el primer enfermo ...

Por todo el orbe se reportan casos nuevos de la infección respiratoria cuyo origen fue en China. El brote en el norte de Italia llamó poderosamente la atención porque los estudios efectuados al supuesto portador del virus fueron negativos. Es decir, el primer enfermo comprobado en Lombardía no había salido del país y señaló a un amigo que recién regresaba de China, pero al estudiar al amigo no se encontró el virus.

Ayer, la prensa internacional dio cuenta de tres casos en la unión americana, cuyo origen tampoco se ha podido determinar, por lo menos uno en Oregon y otro en California. El hallazgo es muy importante porque significa que existen vías de transmisión del virus que francamente desconocemos.

Parece ser que la principal vía es, al igual que los demás síndromes gripales, el contacto directo de secreciones de un enfermo con las mucosas, por lo que evitando ese fenómeno es posible mitigar la transmisión de la enfermedad, para lo que, por cierto, no sirven los cubrebocas convencionales.

Lo que ahora está a cargo de los investigadores en epidemiología es describir con detalle las vías de transmisión que no conoce la ciencia médica, tendrán que hacer una labor “forense” para investigar, por ejemplo, objetos o líquidos con capacidad para albergar al virus vivo durante periodos de muchas horas. México tendría que participar activamente en la investigación en virtud de que ya tenemos nuestros primeros casos, curiosamente importados del norte italiano.

No debemos perder de vista el hecho de la baja letalidad de la infección, incluso, quizá más baja que la gripe común, que cobra algún número de víctimas al año entre personas debilitadas por alguna condición previa, pero eso de ninguna manera significa permanecer de brazos cruzados. Nuestras autoridades sanitarias publicaron ya una estrategia lógica, basada en conocimiento científico y en nuestra experiencia previa con la pandemia de influenza, para hacer frente al fenómeno.

Por supuesto debo señalar, como obstetra que soy, mi preocupación respecto a que carecemos de un lineamiento o una mención en la estrategia de marras, dirigido a las mujeres gestantes, así como a los recién nacidos, y perdón, pero urge en vista de que no se ha podido descartar la posibilidad de transmisión vertical, es decir de la madre hacia el feto.

Después de la publicación en The Lancet, a todos nos quedaron muchas dudas respecto de que sea posible la transmisión al feto, pero no se encuentra descartada del todo, y por el contrario existen estos hallazgos acerca de vías de transmisión no aclaradas. Tampoco tenemos a la mano datos claros de la evolución posterior de las mujeres que han padecido la infección en el embarazo.

Ojalá veamos pronto la reacción del gobierno; en todo caso, es el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva el que tiene la responsabilidad de generar las ideas para responder al reto.

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