Todos

La marcha pacífica en más de 50 ciudades mostró que todos los mexicanos estamos hartos de lo que ocurre en el país, que la destrucción del México que comenzó hace siete años y ha seguido sin parar.

Ayer estuvo la señora Presidenta en su búnker del Palacio Nacional, todo a su alrededor estuvo sitiado: altísimas bardas metálicas, en tres hileras, bloqueos por todas las esquinas del Zócalo, cientos, miles de guardias y policías; tal parece que se sentía escondida en la Alhóndiga de Granaditas en septiembre 1810 y que un nuevo “Pípila” podría incendiar el Palacio. La señora Presidenta se cansó de repetir que era todo un “movimiento de la derecha”, incluso se atrevió a decir nombres, pero siguió escondida en su búnker.

Todos, sí, todos los mexicanos estuvimos presentes en esta manifestación única de repudio, rechazo y demanda de libertad. Todos: los baby boomers (de 1946-1964) que abrieron en camino, la Generación X, (1965-1980) los resistentes; los Millennials (1981-1998) los transformadores; la Generación Z (1997-2012) los despiertos, y hasta la Generación Alpha (2012-2025) los futuros líderes. El infame asesinato de Carlos Manzo galvanizó al país y el sombrero es ahora el símbolo de rebelión contra la infamia.

La marcha pacífica en más de 50 ciudades mostró que todos los mexicanos estamos hartos de lo que ocurre en el país, que la destrucción del México que comenzó hace siete años y ha seguido sin parar; no podemos más, y las manifestaciones de indignación desde la Ciudad de México y Baja California hasta Zacatecas, así como en Den Haag, Dusseldorf, Los Ángeles y Vancouver, confirma que millones de mexicanos no toleramos ni toleraremos más este caos. Fue lamentable el espectáculo, en el Zócalo y otras ciudades, de policías y granaderos atacando a los manifestantes con armas y gases lacrimógenos.

Todos, todos repudiamos que la criminalidad tenga ahora un récord mundial, porque el Índice de Crimen Organizado de 2025 coloca a México en tercer lugar, con la calificación de 7.68 sobre 10 en criminalidad, y sin evidencia de respuesta adecuada del gobierno, que sigue culpando a “la derecha”. Como bien señaló el escritor Román Revueltas: “Si señalas que hay más asesinatos que nunca, eres de la derecha; si señalas que el crecimiento económico raquítico es menor que el del PRIAN, eres de la derecha; si te indignas porque hay niños que mueren para falta de medicamentos, eres de la derecha”, y así, cualquier demanda ciudadana es vilipendiada miserablemente en las mañaneras sin que se haga nada para resolver el caos en que se encuentra el país.

Todos; sí, todos salimos a exigir lo que nos corresponde: libertad como ciudadanos, respeto a la Constitución, desmilitarización del país, una reforma profunda del sistema de justicia, y muchas cosas más, pero la más importante, que siempre ha negado la señora Presidenta: que se enfrente en verdad al narco, porque ella sigue escudándose en abrazos, no balazos y así nunca podrá lograr nada; es por eso el letrero que se colocó frente a palacio: “Narcoestado”.

Todos, si todos los mexicanos nos manifestamos es porque todos hemos sufrido lo que ocurre en el país: desde el niño que no tiene medicamentos y puede morir por ello, el estudiante que no tiene escuela, el comerciante que es extorsionado o amenazado, el agricultor que tiene que regalar a los delincuentes su producto, el camionero que es asaltado en la carretera, el ama de casa que vive la carestía creciente, el médico que no tiene insumos para trabajar, el contador que es engañado con cuentas falsas o el anciano que no tiene cómo ir a la consulta y puede morir sin atención.

Y si la señora Presidenta sigue aferrada al pasado y sólo hace eco a lo que ordena el señor que ya se fue, más temprano que tarde tendrá que enfrentar a todos, porque todos queremos a México, y este caos debe terminar.

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