Mentes fotográficas: Ciro, el rey persa, el pianista Schiff, GM Daniel Dardha

Arturo Xicoténcatl.
Rey y dama
Es imposible sustraerse al comparativo. Sorprende y fascina la memoria privilegiada del pianista Andras Schiff en la interpretación, sin leer por supuesto, la partitura de Las Variaciones Goldberg o El Clave bien temperado del virtuoso Juan Sebastián Bach. Ver y escuchar a Schiff y a otros artistas Daniel Baremboim, Vladimir Horowitz, cellistas y violinistas, o bien recordar la anécdota del indio Ramanujan y el inglés Hardy, llevan a pensar, reflexionar y considerar acerca de quién posee mayor potencia en su memoria, el músico, el matemático, el ajedrecista. No se trata de un punto que se pretenda discutir o ventilar en este espacio, empezando porque no es la actividad ni la profesión, éstas sirven para desarrollar la destreza de las cualidades innatas del individuo. Los fisiólogos expresan que el mayor desarrollo del hemisferio derecho del cerebro caracteriza a las personas de excelente memoria. Ciro, el rey de los persas, se sabía los nombres de sus soldados, cerca de diez mil. Llamó la atención de Alfred Binet, francés especialista en psicometría, padre de los test de inteligencia, el cálculo mental del italiano Giacomo Inaudi, en la extracción de raíces cuadradas y cúbicas. La memoria, se estima, es la inteligencia no creativa. La memoria presenta tonalidades en imágenes como las de Funes el memorioso, en el cuento de Jorge Luis Borges, que no podía olvidar nada de su vida y que “sabía las formas de las nubes australes del amanecer del 30 de abril de 1882”…, colores, olores, números, combinaciones musicales, táctiles, o ajedrecísticas, como las de Alexander Alekhine, Richard Reti, Miguel Najdorf que podían jugar de memoria, sin ver el tableros, en exhibición de simultáneas contra una treintena de tableros. El 25 de enero de 1947 Najdorf estableció récord mundial a la ciega en Sao Paulo, Brasil, al jugar en 45 tableros con resultado de +39,=4,-2, lo que significa una memoria fotográfica para retener no sólo la posición de 1,440 piezas, sino además la relación de sus fuerzas, en 2,880 casillas.
Impresionante destello de memoria, comprensión y profundidad de conocimientos ocurrió cuando el matemático y físico inglés Godfrey H. Hardy visitó a su colega Srinivasa Ramanujan, enfermo del estómago, en el hospital de Putney, cerca de Londres. Hardy inició la plática haciendo la observación de haber viajado en un taxi con el número de placa 1,729, expresando que era un número “poco notable” a lo que Ramanujan, matemático autodidacta, respondió: “El 1729 es uno de los números más interesantes: Es el número más pequeño que se puede expresar como la suma de dos cubos de dos maneras diferentes: 1,729 = 9³ + 10³= (729 + 1000) y 1,729 = 1³ + 12³ (1+ 1,728). El 91, que puede dividirse entre 7 y 13, es un divisor de 1,729, que también posee la propiedad de ser la suma de dos cubos: 91= 6³ + (-5)³= 216-125=91.
Ramanujan (22-12-1887 en Erode, Tamil Nadu, India – 26-04-1920, Kumba Konan, Tamil Nadu; apenas 32 años de vida) brillante matemático que vivió gran parte de su vida en la pobreza, causó tan profunda impresión en Hardy y otros maestros de la Universidad de Cambridge que fue comparado a la altura del suizo Leonhard Euler, el prodigioso matemático del siglo XVIII. Al principio en Europa se dudaba y desconfiaba de la habilidad del matemático y del conocimiento de sus teoremas así como de una imaginación que sobrepasaba lo conocido, para inventarlos….
Añadamos algo más, el acontecimiento asombroso en ajedrez para ser analizado por la ciencia cognitiva; una hazaña poco divulgada: Daniel Dardha, belga de 19 años de edad, el más joven en conquistar el campeonato nacional de su país y en lograr el título vitalicio de Gran Maestro, en demostración de partidas simultáneas a la ciega jugó contra 50 adversarios, con resultado de 40 victorias, 7 empates y tres derrotas con la compleja particularidad que cada uno de sus oponentes jugó con reloj en forma independiente, lo que aumentó el grado de dificultad.
Imagine el lector la memoria o mente fotográfica de Dardha capaz de retener con exactitud 1,600 piezas distribuidas en 3,200 escaques lo que exige en enorme capacidad de cálculo y concentración, imaginación; jugar con reloj implica tomar con rapidez las decisión de valorar la posición y elegir el plan con exactitud en unos cuantas partículas de tiempo; el reconocimiento de patrones tácticos llamados Chunks, y situarlos naturalmente en cada uno de los 45 tableros sin cometer errores en el movimiento de las trebejos. La hazaña que es un testimonio del poder mental del ser humano tuvo lugar el 19 de junio de 2025 en la ciudad de Deinze, Bélgica. En marzo de 2025 Dardha alcanzó su máximo coeficiente Elo y posición: 58 del mundo en la lista oficial FIDE con 2,665 puntos Elo.