Ensayo sobre la ceguera
Mi querido viejo: no me negarás que en este mundo turbulento hay momentos en que no sabemos qué está pasando, por qué la sociedad es ciega frente a la violencia y la maldad, por qué hay guerras cruentas que nunca acaban y, en nuestro mundo, por qué hay familias que no ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
Mi querido viejo: no me negarás que en este mundo turbulento hay momentos en que no sabemos qué está pasando, por qué la sociedad es ciega frente a la violencia y la maldad, por qué hay guerras cruentas que nunca acaban y, en nuestro mundo, por qué hay familias que no saben vivir en armonía, y simplemente siguen viviendo hasta que la muerte llega.
Tú sabes que soy optimista, siempre lo he sido, y más ahora cuando se acumulan los años y puedo ver todas las bendiciones que he tenido, mis padres, mi familia, mis amigos, mi trabajo, mi descanso; no te niego que soy feliz.
Pero viendo lo que ocurre en nuestro país, la violencia criminal, los asesinatos, secuestros y amenazas, el miedo de la población incluso a salir a la calle, he querido repasar contigo un libro, Ensayo sobre la ceguera, publicado por don José Saramago en 1995.
Tú conoces a Saramago, que narra una serie de hechos ocurridos a partir de un fenómeno inusual: la ceguera de toda una ciudad, tal vez un país, donde se describe el accionar del gobierno frente a una especie de ceguera blanca que empieza en un hombre y corre como una epidemia hasta dejar ciega a toda la población. La novela narra las limitaciones y los sentimientos de impotencia y miedo de los primeros ciegos, las relaciones de poder que se van conformando, las injusticias, el maltratado, el abuso contra la dignidad humana, hasta sacar a relucir las peores conductas y sentimientos que pueden aflorar en una situación de emergencia como la que su ficción crea.
Ensayo sobre la ceguera termina siendo, sin proponérselo, un reflejo del corazón humano. Al principio se intenta aislar a los primeros ciegos, pero el temor del contagio hace que algunos de ellos sean eliminados. Paulatinamente, al ir quedando ciega toda la población, las empresas quedan sin empleados y los servicios básicos de agua y luz también son suspendidos. Muy pronto la vida se convierte en una lucha individualista desesperada por la supervivencia, y el mundo se vuelve un escenario putrefacto y maloliente, pues los ciegos deambulan por las calles y hacen sus necesidades fisiológicas en cualquier lugar –algo que tristemente vemos hoy en muchas regiones de nuestro país–.
Más allá de la ficción, Ensayo sobre la ceguera retrata el individualismo característico de nuestra sociedad posmoderna. Al leer esta novela me estuve preguntando si, en estos tiempos que nos ha tocado vivir, el individualismo no viene a ser también una especie de ceguera colectiva que no nos permite ver más allá de nosotros mismos. Cuando cada cual busca su propio bienestar sin pensar en los demás. Lo importante es la realización personal y vivir para cada uno.
Querido viejo: este individualismo es incluso publicitado, porque en los medios de comunicación, televisión, redes, etcétera, ves y escuchas frases y consejos que parecen ser el secreto para ser feliz: “Ámate a ti mismo”, “Satisface tus propias necesidades sin importar lo demás”, “Busca tu realización personal” y todos esos consejos sin preocuparnos si en el proceso atropellamos a alguien, tal vez de nuestra familia.
El libro Ensayo sobre la ceguera puede ser una buena lectura de fin de semana, porque podremos reflexionar sobre nuestra vida, nuestros anhelos, nuestros logros y la vida que nos rodea.