¡Ay, Jalisco!
Desde que hay competencia electoral en México, ningún Presidente de la República ha llegado al cargo sin llevarse Jalisco. El estado lo ganó Vicente Fox, lo ganó Felipe Calderón, lo ganó Enrique Peña Nieto y lo ganó Andrés Manuel López Obrador. Por eso, los ...

Pascal Beltrán del Río
Bitácora del director
Desde que hay competencia electoral en México, ningún Presidente de la República ha llegado al cargo sin llevarse Jalisco.
El estado lo ganó Vicente Fox, lo ganó Felipe Calderón, lo ganó Enrique Peña Nieto y lo ganó Andrés Manuel López Obrador. Por eso, los precandidatos presidenciales que tienen la vista puesta en 2024 saben que conquistar la voluntad de los jaliscienses es fundamental para sus aspiraciones.
Eso también lo sabe el grupo que controla la Universidad de Guadalajara, que ha decidido acercarse a Morena para buscar una mejor posición en la próxima negociación de su presupuesto. Y pese a la evidente animadversión que tiene el presidente Andrés Manuel López Obrador por Raúl Padilla López, el hombre fuerte de la UDG —a quien ha calificado públicamente de “cacique”—, dos de las corcholatas, Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum, han aceptado sendas invitaciones para hablar en recintos universitarios tapatíos.
El 24 de agosto pasado, el canciller Ebrard estuvo en Guadalajara para clausurar la Cumbre Internacional del Hábitat de América Latina y el Caribe, que tuvo como sede el Circuito Cultural Universitario de esa casa de estudios. Y apenas el fin de semana pasado, asistió la jefa de Gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum, quien ofreció una conferencia en el Centro Universitario de Tonalá, otro recinto de la UDG, para hablar del programa ambiental y de cambio climático de su administración. Ambos actos contaron con la presencia del rector Ricardo Villanueva Lomelí.
Luego de tomar distancia del gobernador Enrique Alfaro —de Movimiento Ciudadano—, el Grupo Universidad ha optado por ampliar sus horizontes políticos. La ruptura comenzó a darse en 2020, por diferencias sobre el manejo de la pandemia, pero se concretó en 2021 luego de que el gobierno estatal decidió construir el Hospital Civil de Oriente con 140 millones de pesos que estaban originalmente destinados al Museo de Ciencias Ambientales de la UDG, cosa que dio lugar a manifestaciones de protesta. El 26 de mayo pasado, Villanueva declaró que no descartaría ser candidato de Morena en 2024. “Cualquier escenario es posible”, dijo entonces. El 14 de julio pasado, se reunió en el Café de Tacuba, de la Ciudad de México, con Mario Delgado, líder nacional de Morena.
A partir de ahí, la relación se comenzó a acelerar. Y es que resulta conveniente para las dos partes. Para el partido del gobierno, porque no ha logrado afianzarse en Jalisco, donde la consulta de Revocación de Mandato tuvo la tasa de participación más baja a nivel nacional, y donde sólo gobierna dos municipios de relevancia: Puerto Vallarta y Tonalá. Para el Grupo Universidad, porque su músculo político ya no es el que alguna vez tuvo. Por ejemplo, su incursión en el escenario electoral, a través del partido Hagamos, ha sido modesta, con sólo dos diputados en el Congreso local y cinco ayuntamientos ganados en 2021. Además, el acercamiento con Morena permitirá a la UDG una mayor capacidad de negociación ante la asignación de su presupuesto en 2023. El 12 de septiembre pasado, Villanueva advirtió que el monto a asignar pintaba mal y lamentó que Alfaro no haya buscado el diálogo.
Por lo pronto, la flamante alianza entre la UDG y Morena ha permitido a las dos principales corcholatas del Presidente tener un foro en Jalisco, donde, como digo arriba, Morena no ha conseguido implantarse. Como muestra de la importancia que tiene el estado en la próxima elección presidencial, Ebrard ya lo ha visitado tres veces en dos meses. La última de ellas se reunió también con empresarios e industriales.
Asimismo, han hecho acto de presencia recientemente los aspirantes opositores Santiago Creel y Beatriz Paredes. Ésta última fue cobijada durante su visita, el 13 de septiembre, por los exgobernadores Francisco Ramírez Acuña —quien fue clave en el destape de Felipe Calderón en 2005— y Carlos Rivera Aceves. Creel, quien aquella vez fue rival de Calderón por la candidatura panista, eligió Guadalajara para dar a conocer su intención de buscar la Presidencia en 2024.
No cabe duda que Jalisco será uno de los principales campos de batalla de la próxima elección presidencial, donde, hoy por hoy, ningún partido o coalición tiene garantizada la mayoría de los votos en esa contienda.