Palabras que hacen bien (IX): Sonder

Si de veras llegásemos a poder comprender,ya no podríamos juzgar. André Malraux La palabra Sonder procede del alemán y significa “especial”, a su vez, esta palabra se utiliza en francés para “sondear, explorar o bucear” ambos significados fueron usados ...

Si de veras llegásemos a poder comprender,

ya no podríamos juzgar.

André Malraux

La palabra Sonder procede del alemán y significa “especial”, a su vez, esta palabra se utiliza en francés para “sondear, explorar o bucear” ambos significados fueron usados por John Koenig, diseñador, editor y artista gráfico, creador de una web que se hace llamar El Diccionario de los Dolores Oscuros, que desde 2009 se ha dedicado a compilar un léxico de sentimientos y emociones que todos hemos experimentado, pero que no siempre tienen una palabra para referirse a ellos.

Así, Koenig describe la palabra Sonder como palabra inglesa. Su significado, según Koenig, es darse cuenta de que cada persona con que uno se cruza vive una vida tan real y compleja como la propia. Por mi parte, he seleccionado esta palabra por considerar que es absolutamente necesario este concepto en nuestro cotidiano. Muchas veces resulta difícil comprender las formas de proceder de las personas que nos rodean, sus comportamientos, sus acciones, sus palabras e incluso sus silencios. No es extraño tampoco, que las personas no hablen de su vida o de lo que en ella sucede, y eso no quiere decir que no puedan apreciar el grado de sentimiento o emoción de cómo lo estén viviendo. 

Hay a quienes les resulta más sencillo expresarse y hay otros –quizá la gran mayoría– que prefieren guardar para sí parte de sus emociones y sentimientos más profundos. También hay quienes los esconden, los exageran, los enmascaran o los mienten y se mienten a sí mismos. 

La mayoría tiene esa idea arraigada de que expresar lo que sentimos deja al descubierto nuestra vulnerabilidad, y sí, puede que así sea, pero se olvida en la crítica de esa vulnerabilidad, la valentía, el compromiso y la autenticidad de quien decide expresarse.

Ahora bien, se exprese o no, siempre debe existir un respeto absoluto por los procesos en la vida de cada uno. Me resulta fascinante esta palabra, por encerrar en ella este concepto de comprensión, humildad y solidaridad hacia todas las personas con las que nos cruzamos diariamente, porque no, no sabemos con exactitud lo que están viviendo ni mucho menos lo que sienten de eso que viven. Hace falta ese amor y agudeza emocional para que hagamos de nuestra existencia y de la existencia de los demás un lugar mejor.

Créame, todos, todo el tiempo estamos librando alguna batalla y no, no hace falta hablar de lo que esto implica, lo que sí considero necesario es mantener siempre esta idea presente. La vida de nadie es sencilla, vivir como siempre le he dicho implica un riesgo, igual que trabajar en las metas, los objetivos, los deseos, los desafíos o los sueños de cada uno, las pérdidas cada cual las lleva de forma diferente, los aciertos, los errores cometidos e, incluso, los momentos más felices cada cual los celebra a su manera.

Por eso hoy lo invito a vivir, a dejar vivir y a cooperar en la medida de lo posible en el respeto y la defensa de cómo cada quién vive sus procesos. Siempre resultará más sencillo para todos saber que somos comprendidos, apoyados y respetados en nuestras decisiones y, sobre todo, en la libertad de sentir nuestra propia vida y todo lo que en ella sucede.

Se necesita incluir ese Sonder en nuestra vida que nos permita tener presente que cada cual tiene –sea como fuere que se presente su vida–, ante los ojos de los demás, una vida real y compleja, como puede ser la nuestra. Recuerde que mucho de lo que ve o de lo que otros le muestran de su vida o puede llegar a percibir no es y nunca será la totalidad de lo que en ella sucede, tengamos siempre ese respeto y esa comprensión hacia la vida de los demás y hacia la propia.

Es sano expresarnos, muy sano, pero no siempre y no todos tendrán la voluntad de comprender, de respetar o de no hacer juicios, empecemos por nosotros mismos incluyendo este concepto y actuando con esa bondad humana que tanto se necesita. Recuerde que los cambios no son fáciles para nadie, que las transformaciones y las evoluciones exigen trabajo y dedicación.

Sea paciente, bondadoso, compasivo. E incluso sea tácitamente defensor, protector y cómplice de esos procesos y de esas evoluciones propias y también de quienes lo rodeen. Como siempre, usted elige.

¡Feliz Sonder, felices vidas!

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