Bonhomía V: honradez
• La honradez es una virtud. Los filósofos opinan que es el honor ejemplificado y que proviene de tener y practicar el honor ante todo lo que nos rodea. Una persona es honrada cuando concilia las palabras con los hechos

Paola Domínguez Boullosa
La coach
El hombre honrado es el que mide un derecho por su deber.
Henri-Dominique Lacordaire
Honradez significa, según la Real Academia de la Lengua Española: rectitud en el ánimo e integridad en el obrar. Según la misma fuente, rectitud significa: recta razón o conocimiento práctico de lo que debemos hacer o decir; por su parte, ánimo se refiere a la actitud, disposición y temple, al valor, la energía, el esfuerzo, la voluntad, la intención, el carácter y es también el alma. Íntegro significa que no carece de ninguna de sus partes, se dice de las personas que son rectas, probas e intachables.
La honradez es una virtud. Los filósofos opinan que es el honor ejemplificado y que proviene de tener y practicar el honor ante todo lo que nos rodea. Una persona es honrada cuando concilia las palabras con los hechos, condición fundamental en las relaciones humanas.
La honradez está íntimamente relacionada con la sinceridad, que es el apego a la verdad y a la expresión sin fingimientos. La persona honrada no miente ni incurre en falsedades. Son personas coherentes en su forma de obrar y de pensar y lo hacen de forma recta, justa e íntegra. La persona honrada se le diferencia básicamente de los demás por cuatro características: manejo de sus actos con absoluta y total sinceridad, propiedad al obrar, transparencia y calidad humana. Cabe subrayar que si algo les define con exactitud es que las personas honestas no superponen sus propias necesidades a la honradez, no importan sus circunstancias, siempre actuarán apegadas a sus valores.
Hay un lema de suma importancia en la honradez: la honestidad con uno mismo y con la realidad, la persona honesta vive en la realidad y es capaz de conectar con las emociones del momento y actuar en consecuencia, comprenden el respeto consigo mismos y el respeto hacia los demás y por ningún motivo buscan aprovecharse de las circunstancias.
Increíblemente, la honradez o los actos de esta naturaleza nos siguen sorprendiendo y son notorios por su poca frecuencia, misma que demuestra que no es habitual que las personas sean rectas en sus juicios y en sus actuaciones, no respetan a los demás ni a ellos mismos y, además, tampoco son asiduos a respetar las normas.
Otra sería nuestra realidad si la mayoría hubiese practicado la honradez, sobre todo en estos tiempos difíciles que vivimos. Ante tales circunstancias, la mayoría sigue eligiendo ser deshonesto aprovechando cualquier oportunidad a su favor para dejar en desventaja a los demás. Sin dudarlo, hacen lo que quieren sin preocuparse por nada ni por nadie. La frialdad, los intereses, la negación y el capricho absurdo de muchos destruyen por completo cualquier avance de bondad.
Por eso hoy le invito a ser honrado, a respetarse a sí mismo y a sus valores, a respetar a los demás y, por supuesto, a respetar la realidad y las circunstancias que estamos viviendo. Si todos cediésemos y respetásemos más, la realidad que vivimos cambiaría. Hoy no hay espacio para las mentiras, necesitamos certezas, no hay espacio para la falsedad, el embuste o el aprovechamiento irrespetuoso. Hoy, todos debemos ceder y aportar lo mejor de nosotros mismos… no es posible avanzar entre tanto egoísmo, entre tantas fantasías…
Créame, es un momento clave para mejores seres humanos, para vivir con una mejor calidad de pensamiento, de acciones y de vida. Necesitamos paz mental y vivir en la verdad y de verdad. Es repulsivo escuchar tantas y tantas justificaciones vacías de toda lógica sensible y humana, insistir en que el aprovecharse de los demás es un valor que le coloca a uno en una posición de superioridad y de triunfo es, por demás, una falacia y una justificación frente a la maldad que insisten en reconvertir en un valor… No para mí, no para quienes queremos una sociedad más justa y una vida mejor para todos… Como siempre, usted elige.
¡Feliz honradez, feliz vida!