Percepción, la realidad de las mayorías

Pali Plascencia

Pali Plascencia

Saque de neta

#PrimeraNETA: Nada más falso que aquel rezo de que “percepción es realidad”. Al menos para los que pueden analizar e ir un poco o un mucho más allá, y no irse de bruces con la primera “lectura” que se detecta, que detectan. No es lo mismo, ni por asomo, ser un traidor, que parecerlo; dar la pinta de buena persona no significa serlo. Por eso el agudo mote mexica de ser una “mosca muerta”. Pero esto es #Molelandia, y en #Molelandia todo puede pasar. El más claro ejemplo de las percepciones y las realidades acaba de suceder con el enésimo fracaso de TRI en un Mundial, en buena medida aderezado por el inmenso Alberto Aguilera Valadez, Juan Gabriel, y su inolvidable popurrí en Bellas Artes, Así fue, de 1990, fue el elegido por las multitudes para hacer creer que el cuadro de Aguirre habría salido por fin de la eterna medianía. Pura, puritita percepción.

#SegundaNETA: Hay dos entrenadores mexicanos que han sido capaces de lograr el Campeonato del Mundo con una selección varonil: Jesús Ramírez Ruvalcaba en Perú 2005 y Raúl El Potro Gutiérrez en México 2011. Prácticamente los dos olvidados por las esferas mandonas del pambol mexica; el primero se dedica a dar conferencias; el segundo, acaba de ser cesado del Cruz Azul femenil, y ya lo acusan de traidor por haber estado en el 110 aniversario del Club América, un equipo en el que jugó y, además, guste o no, una de las más grandes instituciones del futbol mexicano.

¿Qué tuvo que haber hecho Raúl El Potro Gutiérrez para poder acudir sin causar molestias a la celebración en el Azteca? ¿Mandar una carta por triplicado a la directiva de la máquina celeste? ¿Solicitar un permiso por escrito al departamento jurídico para ir a celebrar al Ave? O, de plano, pedir perdón por un “pecado” que aún no cometía, para que la percepción no le ganara a la realidad.

Pues sí, resultó que acudir a una fiesta deportiva terminó en deslealtad y traición. De risa loca. Una sana fotografía en una muy importante celebración bastó para aniquilar a uno de los únicos dos entrenadores mexicanos campeones del mundo con la Selección Mexicana de Futbol. De risa loca.

Es sólo percepción, pero ni por asomo una realidad. Todo depende de quién lo mire, el cristal no importa. ¿Por qué no llegó una voz con peso a respaldar a Raúl? ¿En qué momento el futbol mexicano orilló a uno de sus campeones del mundo a pedir perdón por haber asistido a celebrar al equipo más ganador de este nefasto reino?

#NETASextras: Porque lo nefasto, la ignorancia y la inmediatez van tomaditos de la mano con aquellos que creen que la percepción es realidad.

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