Sueño cumplido

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Desde muy niño, escuchar a mi padre, un gran conversador, hablar de la Carrera Panamericana generaba innumerables imágenes en mi mente, en mi imaginación, que, al paso de los años, fueron cobrando realidad al observar documentos, fotografías, así como testimonios filmados, algunos de ellos por la lente de mi padre, cinefotógrafo, que, en esos tiempos sin televisión ni redes sociales, representaban evidencias fantásticas de un evento que cimbró a todo Mexico, pues cientos de miles de habitantes por toda la geografía nacional se lanzaron a las carreteras y calles de sus poblados para ver pasar los bólidos de inicios de los años cincuenta. Se desató la locura y pasión por los autos de carreras.

La Panamericana hizo a nuestro país gran aficionado al automovilismo, que con las hazañas de los hermanos Pedro y Ricardo Rodríguez, Moisés Solana, Héctor Alonso Rebaque, Adrián Fernández y Checo Pérez se ha perpetuado e incrementado de manera notable. Me atrevo a decir que es uno de los más apasionados del mundo y todo comenzó con la Panamericana.

Debo recordar, pues mi madre siempre nos mencionaba con mucho orgullo que ganó la votación para ser la reina de dicha carrera en 1950, lo que siempre atesoró como un inmenso logro personal. Incluso, hace nueve años, los queridos Lalo y Karen León, promotores del segundo capítulo de esa gran caravana de autos de competencia, la homenajearon en 2017, y vaya que estaba feliz mi añorada y adorada madre.

En reiteradas ocasiones, el buen Lalo León, me había convocado a participar para vivir desde adentro la gran “Pana”, sin embargo, por una razón u otra, no me había sido posible, hasta que mi querido amigo Mau Cantú me planteó su maravilloso proyecto de llevar tres autos Porsche Carrera 911 para compartir con él y otros cuatro de sus amigos de España en la edición de este año. Ha sido sencillamente increíble vivir la alegría de miles de pobladores de innumerables sitios del sur de mi país, en una apasionada manifestación de júbilo y festejo, por ver en su tierra la caravana de hermosos autos, históricos, clásicos, así como algunos recientes que participan como exhibición. Un espectáculo automovilístico único.

Cumplí un sueño dedicado a mis padres, gracias infinitas, Mau Cantú, gracias a mis queridos, ahora íntimos y fraternos amigos, Manu Campa, Juan Carlos Granados, Hernán Pérez y Julio Núñez, hemos logrado un equipazo para representar con mucho orgullo a Porsche Centre San Ángel y Porsche Centre Santa Fe. Atesoro su cariño y esta experiencia inolvidable, es de ésas que te llevas en el corazón por siempre.

Beso hasta el cielo a mis añorados padres, cumplí un sueño y es para ustedes.