Gracias, don Luis

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Vaya lección la que ha producido, con su impecable comportamiento, el seleccionador de España, Luis de la Fuente Castillo, un hombre fuera de serie, lleno de clase y educación, que es un gran entrenador, pero, sobre todo, un ser humano excepcional que se distingue por su liderazgo y éxito. Es, como se dice coloquialmente, un tipazo.

Ahora todos le conocemos como el entrenador del seleccionado campeón del mundo, con su fornido cuerpo, su cabeza rapada y su siempre serena y pausada conversación, evidentemente, se trata de un gran líder que logra imbuir en los suyos su principal distintivo, ser ganador, pero siempre con humildad y con los pies en la tierra.

A sus sesenta y cinco años, De la Fuente ha conseguido el máximo galardón del futbol y nuevamente ha dejado huella el ahora entrenador. Forjado como jugador en el Athletic de Bilbao, donde se desempañaba como lateral derecho, comenzando su carrera al final de los setenta, ahí permaneció siete temporadas, después cambió al Sevilla, regresó al Bilbao, y más adelante jugó sus últimas campañas para el Alavés de la segunda división, para después retirarse como jugador. Ahí surge su deseo de convertirse en entrenador en las ligas regionales, para pasar a dirigir al equipo juvenil del Sevilla, después en el Bilbao, también en las juveniles, más adelante lo llevaron a dirigir al Alavés de la segunda división B, donde, al poco tiempo, fue despedido. 

Ahí es donde, después de una pausa, logra ser contratado por la Real Federación Española de Futbol (RFEF) como entrenador de las categorías inferiores, y ahí comenzó el éxito y los títulos, triunfos en la Eurocopa sub 19 en 2015, después llevó a su equipo, el Sub 18, a ser campeón en los Juegos Mediterráneos en 2018, más adelante con la Sub 21 obtiene la Eurocopa, para debutar como el seleccionador de la mayor ante la salida de Luis Enrique, en 2021, el resto es historia, y de la buena, llena de campeonatos, llena de alegrías.

Me ha maravillado la humildad para asumir el triunfo, para disfrutar del éxito con mesura, con respeto, con enorme elegancia y categoría, un compendio de educación para asumir el éxito. 

En las conferencias de prensa, en las que se desenvuelve con enorme categoría y respeto por los medios de comunicación, mencionó, nuevamente, que la clave del éxito ha sido el convocar a grandes jugadores, pero, para él, es más importante convocar buenas personas, que tengan valores y que piensen primero en el bien del grupo antes que en el bien personal.

Gracias, don Luis, gran lección, gran triunfo.