Mientras que esta noche los ahora dirigidos por Rafa Márquez, estarán enfrentando al seleccionado peruano en Nueva Jersey, en la casa de los New York Red Bulls, los innumerables comentarios que ha generado la actuación de Isaac del Toro en el marco del Campeonato Mundial de Ciclismo Montreal 2026, también han sido tema que vale la pena analizar.
Por lo que hace a la primera actuación del seleccionado nacional de futbol, pareciera que lo que mejor se ha mostrado es la sólida actuación, una vez más del Tala Rangel en la portería, lo que parece augurarle un extenso tiempo como el indiscutido titular, mientras que en la defensa con Johan Vásquez e Israel Reyes, también tiene una larga vida por delante, quedando un tanto relegado por su veteranía el Cachorro Montes, en la laterales Jorge Sánchez, una vez más queda a deber, mientras que Mateo Chávez deja en claro que merece la titularidad, la juventud se impone.
Lo de Gil Mora es de locura, y lo que proyecta al futuro es de otra dimensión, ya pronto sabremos, una vez que cumpla la mayoría de edad en unos días, a qué escuadra europea habrá de migrar, el futuro de este jovencito y su aportación al ataque del TRI podrían ser motivo de festejo en grande. Al tiempo. Esperemos que esta noche se continúe creciendo en esta nueva etapa, y que les podamos relatar de un extraordinario resultado y accionar del equipo que mayor afición tiene en nuestro país, las perspectivas, insisto, son francamente muy esperanzadoras.
Por lo que hace a la robusta actuación del Torito, Isaac del Toro, en el marco del Mundial de Ciclismo de ruta el pasado domingo en Montreal, Canadá, les puedo asegurar que sólo se trató de la consolidación de uno de los grandes exponentes en la historia del deporte mexicano, está claro que seguirá generando innumerables satisfacciones con sus actuaciones al más alto nivel. También les puedo asegurar que se trató de una gran exhibición, como nunca antes, de un equipo mexicano, que, si bien apoyó al Torito en la primera parte de la carrera –incluso encabezando al pelotón, cosa que resultaba emocionante, observarlos con el nombre del país protagonizando en un evento de esa trascendencia–, pero que, tal como se esperaba, no alcanzaba para seguirlo haciendo hasta el final. Situación lógica, pero la esperanza siempre existe, y créanme, en el futuro, habrá que festejar que el de Ensenada se vista con los colores de la UCI, la unión ciclista internacional, con el famoso jersey con el arcoíris multicolor, pues seguramente contará más adelante con un mejor equipo, ante el imparable progreso del ciclismo mexicano; al tiempo.
