Tres años de gobierno, Ciudad de México
El Gobierno de la Ciudad de México incrementó sus salarios dos puntos por encimade la inflación, así como el aumento de los sueldos de la Policía de la Ciudad de Méxicoen nueve puntos porcentuales.
Por Fadlala Akabani
El miércoles 8 de diciembre, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, en un acto republicano de rendición de cuentas presentó un informe por los tres años de su gobierno en el Palacio de Minería al que acudimos los miembros del gabinete del gobierno local, alcaldesas y alcaldes, diputadas y diputados locales, miembros del gabinete federal, representantes de los sectores académico, empresarial y cultural de la ciudad.
El mensaje de la jefa de Gobierno estuvo no sólo centrado en la presentación de datos a manera de reporte cuantitativo sobre el avance de los objetivos trazados por una administración, sino además fue un mensaje con una significancia política sobre lo que este gobierno ha representado para la ciudad al partir de una concepción diferente del poder, bajo el entendido de que la mejor manera de mandar es obedeciendo.
Pese a que el pueblo de la Ciudad de México no claudica en su carácter progresista desde 1997, año en el que se pudo por primera vez elegir a la autoridad local, en la época contemporánea,y el triunfo fue para la izquierda, el pueblo y la Ciudad de México sí fueron traicionados en el último periodo por sus gobernantes, que, rodeados por la frivolidad, se olvidaron que venían del pueblo y a él se debían e hicieron del poder público su privilegio personal.
Las palabras de Claudia Sheinbaum adquieren la fuerza de la congruencia, pues, en los hechos, ha sido capaz de instrumentalizar ese discurso en una herramienta para recuperar el recurso mal empleado; el gobierno de la transformación ha liberado 25 mil millones de pesos del presupuesto de la Ciudad de México que formaban parte del dispendio y privilegios en la pasada administración (2012-2018) para integrarlos en bienestar y desarrollo.
En el Palacio de Minería, Sheinbaum recordó que el movimiento de transformación nacional, encabezado por el presidente López Obrador, comenzó a trazar la ruta de su política pública en esta ciudad, que llegó a ser la ciudad de la esperanza durante el último pero más devastador periodo del neoliberalismo (2000-2018).
La mayor parte de los servicios que el gobierno de la Ciudad de México presta a sus ciudadanos recae en los empleados de base; como reconocimiento a esta labor y en congruencia con el respeto a la ley y los derechos laborales exigido a las empresas en esta ciudad, el Gobierno de la Ciudad de México incrementó sus salarios dos puntos por encima de la inflación, así como el aumento de los sueldos de la Policía de la Ciudad de México en nueve puntos porcentuales, por tercer año consecutivo, además de mejorar las condiciones laborales de 4,364 trabajadores de la salud; se trata del pueblo sirviendo al pueblo, es decir, poner un gobierno al servicio de todas y todos sin por ello atropellar los derechos de sus propios colaboradores.
Bajo el mandato de Claudia Sheinbaum se ha desterrado del Gobierno de la Ciudad de México la tentación de crear institutos y órganos desconcentrados concebidos para alojar pequeñas y costosas elites burocráticas con nombres relumbrantes y nulos resultados; la coyuntura mundial de incertidumbre económica por la aún inacabada crisis sanitaria a nivel mundial, aún presente, obliga a optimizar el uso de los recursos materiales y humanos. Es por ello que para enfrentar la pandemia, por instrucción de Claudia Sheinbaum fueron incorporados 5,851 médicos y enfermeras, que formarán parte de la plantilla laboral permanente del Gobierno de la Ciudad de México, 25% más de los que había en 2018.
Tanto el presidente de México, López Obrador, como la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum han sido atacados por tener la sana y democrática costumbre de informar periódicamente al pueblo el estado que guarda la administración pública, dichos ataques no hacen sino revelar el desprecio por la rendición de cuentas que tiene el PRIAN.
Sin embargo, para un gobierno que trabaja todos los días por transformar positivamente la vida de las personas, la comunicación periódica se convierte en rendición de cuentas que acelera el avance, como ejemplo nuestra ciudad pasó del segundo al primer lugar en acceso público y gratuito a internet, haciéndose con el récord Guinness, respecto al informe de gobierno que rindió Claudia Sheinbaum ante el Congreso de la Ciudad de México el pasado 17 de septiembre. Otro ejemplo significativo es el hecho de ser uno de los pocos gobiernos a nivel nacional, quizá el único, que luego de 3 años de administración puede reportarle a sus gobernados, los verdaderos soberanos, que la deuda pública es de 90 mil 150 millones de pesos, un desendeudamiento nominal del 0.2 por ciento, y un desendeudamiento real de 4.9%, contrario la “lógica” neoliberal de quitar servicios y aumentar los impuestos con base en deuda.
El discurso de la jefa de Gobierno, a tres años de liderar la transformación en la Ciudad de México, comienza a adquirir una resonancia política cada vez mayor, es serio y congruente, cualidades de alto valor para un gobernante.
