¿Guerra por Taiwán?

Las relaciones de EUconChina estánensu peor momentoenmásde 50 años

Por Joseph S. Nye, Jr.*

CAMBRIDGE.– ¿Es posible una guerra entre Estados Unidos y China por Taiwán? China considera que la isla —ubicada a 90 millas (145 kilómetros) de su costa— es una provincia renegada, y el presidente Xi Jinping mencionó el tema en el reciente 20° Congreso del Partido Comunista de China (PCCh). Aunque Xi afirmó que prefiere una reunificación pacífica, su objetivo fue claro y no descartó el uso de la fuerza. Mientras tanto, en Taiwán, el porcentaje de la población que se sólo identifica como taiwanesa sigue superando al de quienes se consideran tanto taiwaneses como chinos.

Desde hace mucho, EU trata de convencer a Taiwán de que no declare oficialmente su independencia y de evitar que China use la fuerza contra la isla, pero China ha estado aumentando su capacidad militar y el presidente Joe Biden mencionó ya en cuatro ocasiones que defenderán a Taiwán. En cada ocasión la Casa Blanca publicó aclaraciones destacando que no cambió la política estadunidense de una sola China.

Pero China replicó que las visitas recientes de funcionarios de EU de alto nivel a Taiwán están convirtiendo a esa política en una cáscara vacía. China respondió al viaje de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EU, disparando misiles cerca de la costa de Taiwán. ¿Qué pasará si Kevin McCarthy se convierte en presidente de la Cámara, bajo control de los republicanos, y lleva adelante su amenaza de encabezar la visita de una delegación oficial a la isla?

Cuando el presidente Nixon viajó a China y se reunió con Mao en 1972, ambos países estaban interesados en equilibrar el poder soviético porque la URSS era su mayor problema, pero ahora China se alineó con Rusia ya que para ambos su mayor problema es EU. De todas formas, Nixon y Mao no lograron ponerse de acuerdo sobre Taiwán. Después de la visita de Nixon, la estrategia de EU fue la de vincularse con China, esperando que el aumento del comercio y el crecimiento económico ampliaría su clase media y llevaría a su liberalización. Xi, sin embargo, ha ajustado el control del PCCh sobre la sociedad civil y en regiones como Sinkiang y Hong Kong dio señales de su ambición de recuperar Taiwán.

Las relaciones de EU con China están en su peor momento en más de 50 años. Hay quienes culpan por ello al expresidente Donald Trump, pero fueron los líderes chinos quienes encendieron el fuego con la manipulación mercantilista del sistema comercial internacional, el robo y la transferencia coercitiva de propiedad intelectual occidental, y la militarización de islas artificiales en el mar de la China Meridional. La reacción de EU fue bipartidista, pero hasta fines de su segundo año como presidente Biden se reunió personalmente con Xi (en la reciente cumbre del G20 en Bali).

El objetivo de EU es evitar que China use la fuerza contra la isla y que los líderes taiwaneses declaren su independencia de derecho. En los meses previos a su asesinato, el exprimer ministro japonés Shinzō Abe instó a EU a comprometerse más claramente con la defensa de Taiwán. Otros expertos, sin embargo, temen que un cambio de política de ese tipo provoque una respuesta de los chinos, ya que eliminaría la ambigüedad que hoy les permite aplacar el sentimiento nacionalista.

¿Qué tan probable es un conflicto? El jefe de operaciones navales de EU advierte que el poder naval de los chinos puede tentarlos a actuar si consideran que el paso del tiempo no los favorecerá. Otros creen que el fracaso en Ucrania del presidente Putin llevó a China a adoptar una actitud más cautelosa y que esperará hasta después de 2030. Aun si China se abstiene de una invasión a gran escala, un choque de barcos o aviones podría cambiar la situación, en especial si hubiera víctimas fatales. Si EU reacciona congelando los activos chinos o invocando la Ley de Comercio con el Enemigo, ambos países podrían caer en una guerra fría real (en vez de una metafórica), o incluso en una guerra caliente.

Ni EU ni China representan una amenaza para el otro. No buscan la conquista del otro ni podrían lograrlo, pero si falla la administración de la cuestión de Taiwán, el conflicto podría convertirse en existencial. EU debiera seguir desalentando la independencia formal taiwanesa, pero, al mismo tiempo, ayudarlo a convertirse en un puercoespín difícil de tragar. También debiera trabajar con sus aliados para fortalecer la disuasión naval en la región, pero debe evitar visitas provocadoras que puedan llevar a China a acelerar los planes de una invasión. Como Nixon y Mao reconocieron hace mucho, los acuerdos diplomáticos para ganar tiempo tienen grandes ventajas.

Traducción al español por Ant-Translation

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