De plástico y sus “Mareas crecientes”
Investigaciones científicas han arrogado evidencia de que los residuos plásticos sofocan la fauna de ríos y mares, contaminan la comida y el aire y aceleran el cambio climático al ser una fuente importante de gases de efecto invernadero
Por Ninel Escobar
Si bien el plástico ha resultado un material útil para muchas industrias, su uso excesivo y el manejo inadecuado de los residuos plásticos se ha convertido en una fuente de contaminación importante en todo el mundo, particularmente en los océanos.
Investigaciones científicas han arrogado evidencia de que los residuos plásticos sofocan la fauna de ríos y mares, contaminan la comida y el aire y aceleran el cambio climático al ser una fuente importante de gases de efecto invernadero.
Por esta razón, a principios de 2022, en el marco de las Naciones Unidas, 175 gobiernos de países comenzaron las negociaciones para definir un acuerdo global en la materia. El objetivo central de la discusión fue considerar todo el ciclo de vida de los plásticos: la extracción de petróleo y gas; diseño y uso de productos y la gestión de residuos.
Para lograrlo, la mayoría de los países apoyan la adopción de reglas globales que incluyen; la prohibición de químicos peligrosos para la salud humana y la naturaleza; el etiquetado transparente para la correcta reutilización, reciclaje y disposición de residuos; responsabilizar a los fabricantes y minoristas para proporcionar sistemas de reúso y recarga; la reducción en la producción de plástico a nivel global y el establecimiento de mecanismos de financiamiento.
El mes pasado se llevó a cabo la cuarta ronda de negociaciones del Tratado Global en Ottawa, Canadá. Los resultados de esta ronda representan avances significativos, pero limitados hacia la adopción de estas reglas globales en toda la cadena de valor. Esto debido a la resistencia de algunos países como India, China, Arabia Saudita y Estados Unidos.
El gobierno mexicano es parte de estas negociaciones y se ha posicionado a favor de la adopción de reglas globales ambiciosas y legalmente vinculantes.
¿Y qué opina el mundo de este problema?
Para responder a esta pregunta, WWF y la fundación Plastic Free encargaron a la empresa de investigación Ipsos una encuesta para entender la opinión pública sobre la contaminación plástica y las reglas que se deben adoptar en el marco del tratado global. Los resultados se encuentran en los reportes titulados “Mareas crecientes”, cuya tercera entrega se hizo pública a principios de abril.
Fueron encuestadas 24,727 personas en 32 países, incluyendo México. Los resultados demuestran que los ciudadanos a nivel global esperan que los gobiernos alcancen un tratado global ambicioso e integral sobre la contaminación por plásticos.
En promedio, 9 de cada 10 personas respaldan reglas para reducir la producción de plástico a nivel global; la prohibición de químicos peligrosos que se usan en la producción plástica; la eliminación de aquellos plásticos que difícilmente se pueden reciclar; el fomento a modelos de negocio de reúso y recarga, y la mejora en los requisitos de etiquetado.
La encuesta muestra también que las regiones más afectadas por esta crisis apoyan más fuertemente estas reglas, como América Latina, con un porcentaje del 88 al 92 por ciento.
Los resultados de México señalan que el 93% considera importante que las reglas globales exijan la reducción de la producción global de plástico; y el 94% apoya la prohibición de los productos de plástico de un solo uso innecesarios, más propensos a convertirse en contaminación.
Las negociaciones del tratado global deben finalizar este año y en 2025 empezará la adopción de los acuerdos a nivel nacional.
Nuestro país tiene la gran oportunidad de avanzar en esta materia para reducir radicalmente los 6 millones de residuos plásticos que se generan al año.
En la Ciudad de México, con el apoyo del Foro Económico Mundial y el liderazgo de la Secretaría de Medio Ambiente del gobierno local (Sedema), se creó la Plataforma de Acción por los Plásticos (PAP-CDMX) que, al igual que el tratado global, impulsa cambios clave en toda la cadena de valor del plástico a nivel local, promoviendo la colaboración entre actores clave para reducir, sustituir y revalorizar el plástico generado actualmente.
El PAP-CDMX, que es coordinado por WWF, tiene el objetivo de incrementar la circularidad del plástico, pasando de una tasa actual del 24% a una del 84% para el 2040.
Esta plataforma es un ejemplo de los esfuerzos que habilitan a los gobiernos a colaborar de manera técnica, formal y de largo plazo con los distintos sectores de la industria, la sociedad civil y la academia. Esto será clave para aterrizar de manera efectiva el tratado global a nivel nacional y local.
