Castigando al servicio público

Los servidores públicos federales son personas comprometidas

Por Ricardo Alexander M.

Mucho han dado de que hablar las propuestas del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, de “castigar” a los servidores públicos de confianza con reducciones salariares sustantivas, que se están materializando con la aprobación, el pasado 13 de septiembre, de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, prácticamente sin ninguna discusión en la Cámara de Diputados —de lo que está muy orgulloso el diputado Mario Delgado—, eliminación de prestaciones, incremento de jornadas laborales y despidos injustificados de 70% de la burocracia de confianza.

Tal vez sea un misterio para el común de la gente y diste de la percepción general, pero los servidores públicos federales de confianza suelen ser personas comprometidas que no obstante están sujetas al vaivén de los cambios de liderazgos que afectan su estabilidad laboral, son quienes más responsabilidad tienen dentro del gobierno, conocen bien los temas y las problemáticas, y muchas veces trabajan a deshoras e incluso fines de semana sin exigir un pago extra.

Gran parte de esta burocracia está constituida por servidores públicos de carrera que son expertos en gobierno y lo que ello implica, y su eficiencia no está determinada por el partido gobernante.

Sobre el tema, hace algunas semanas un grupo de servidores y exservidores públicos, especialistas en materia de recursos humanos, emitió un documento llamado Análisis de los Lineamientos de Combate a la Corrupción y Aplicación de una Política de Austeridad Republicana en materia de recorte de plazas, reducción de salarios, cancelación de prestaciones y aumento de la jornada laboral al personal de confianza, que versa sobre los “50 puntos de AMLO”, el cual está publicado en el portal de Nexos.

El análisis arroja datos interesantes. Por ejemplo, con el recorte a 70% de las plazas de confianza, se generaría un impacto en la “capacidad operativa, la eficacia y eficiencia, así como en la calidad del servicio público que prestan las instituciones” al tener que trabajar con 30% del recurso humano que hoy existe en esos puestos; eso sin tomar en cuenta que se perjudicaría a más de 220 mil familias.

Por otro lado, sobre la reducción salarial y de prestaciones a 50%, se calcula que los sueldos del personal de confianza de la administración pública federal perdieron, en promedio, “28.53% de su valor en 17 años”; la propuesta del presidente electo agravaría de forma importante esta situación.

Finalmente, el documento refiere que existe un problema de diseño al definir que el sueldo de un puesto político de elección popular, como es el de Presidente de la República, en el cual no se necesita “un perfil técnico determinado, ni la necesidad de contar con una profesión”, sea el límite del resto de los sueldos de servidores públicos, que en muchos casos son de carrera y en los que se necesitan conocimientos técnicos de alta especialidad.

Este análisis, al igual que cientos de artículos de opinión sobre el tema, no necesariamente critica las medidas de austeridad de AMLO, sino el que algo tan fundamental para que el gobierno funcione correctamente, como son sus servidores públicos, se esté tratando como parte del problema y no de la solución, sin tomar en cuenta las consecuencias que puede conllevar la aplicación de las medidas. La administración entrante está generando incentivos no sólo para la pérdida de talento de personas que trabajan todos los días por su país, sino de tener una burocracia poco motivada y capacitada.

Si bien es cierto que existen áreas de oportunidad para profesionalizar a los servidores públicos y mejorar el servicio civil de carrera, esto no se va a lograr “castigando” a los funcionarios públicos que la conforman. Cualquier modificación a sus prestaciones y estructuras debe ser ampliamente analizada, considerando todas las implicaciones sociales, económicas y legales que conlleva, y no estar basadas en caprichos o percepciones que pueden ser totalmente incorrectas; más si se trata de las personas que tienen a su cargo la toma y ejecución de decisiones que nos impactan a todos.

*Maestro en Administración Pública por la Universidad de Harvard y profesor en la Universidad Panamericana.

Twitter: @ralexandermp

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