Hacer lo correcto
Un desafío para los legisladores más será la presidencia de Donald Trump, que transformará la relación de ambos países
Por Clemente Castañeda Hoeflich*
Nunca como ahora la situación del país había hecho tan necesario incluir a los ciudadanos en el diseño de leyes y la definición de políticas públicas, un esfuerzo que implica modificar la agenda legislativa y política del país, así como las dinámicas y métodos de diálogo e inclusión.
¿Qué hemos hecho los Diputados Ciudadanos para mantenernos del lado de la gente?
Una de nuestras primeras decisiones fue rechazar los seguros médicos y de vida privados que tienen los legisladores, pues son un gasto injustificable e innecesario. Además, hicimos de esta decisión una iniciativa de ley que está a la espera de ser aprobada por el resto de los partidos.
En diciembre del año pasado renunciamos al bono navideño que se repartieron el resto de los grupos parlamentarios; y este año decidimos declinar este privilegio una vez más.
En 2015 presentamos una iniciativa de reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados, para reconocer a las lenguas indígenas como lenguas nacionales. Lo mismo hicimos con las atribuciones de la nueva Secretaría de Cultura.
Hemos impulsado reformas en materia ambiental. Tres han sido aprobadas: el Día Nacional Sin Automóvil; normar criterios de reducción de riesgos de desastres para enfrentar el cambio climático, y reducción en la impresión de la Gaceta Parlamentaria, logrando un ahorro millonario en papel.
También se aprobó nuestra iniciativa para prohibir las peleas de perros; un paso necesario para combatir la violencia y reconstruir el tejido social, ya que estas prácticas están generalmente asociadas a cuestiones del crimen organizado.
Otros temas que impulsamos y han quedado pendientes son: eliminar las pensiones a expresidentes; ampliar los periodos de sesiones del Congreso; limitar el gasto en publicidad gubernamental; legislar sobre derechos de la naturaleza; normar los derechos de los consumidores en ámbitos como telefonía móvil, espectáculos públicos, aviación y adquisición de seguros, entre otros.
La Cámara de Diputados tiene una serie de desafíos que trascienden la labor legislativa, y son fundamentalmente de control político y equilibrio. Por ejemplo, además de sacar adelante la legislación pendiente en materia de derechos humanos, el Legislativo debe asumir un rol de control parlamentario efectivo para evitar retrocesos, atropellos y la repetición de hechos victimizantes.
Un desafío más será la presidencia de Donald Trump, que transformará la relación de ambos países, y que de entrada nos obliga a discutir una profunda reforma de Estado que genere las instituciones que necesitamos en el marco de esta nueva relación.
Hacer lo correcto significa entender la trascendencia de las decisiones, el impacto que tienen en el futuro de la nación y reconocer el lugar que deben ocupar los ciudadanos y sus causas. El Poder Legislativo tiene muchos pendientes que resolver, pero quizá el fundamental es reconstruir su relación de diálogo, reciprocidad y confianza con los ciudadanos.
*Coordinador del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano
