10 ideas para la contingencia
• Mantén el buen humor, se proactivo y propositivo, fomenta la esperanza.
Por Santiago García Álvarez
Pensando en los millones de jóvenes en el país que se han visto obligados a vivir una situación fuera de lo ordinario debido a la pandemia, con muy poca actividad externa y resguardados en sus casas, se me han ocurrido 10 ideas sencillas que les pueden servir para aprovechar la contingencia. Considero que, en las situaciones extraordinarias, las grandes mujeres y hombres son capaces de generar oportunidades nuevas, aprender de modo distinto, desarrollar su imaginación y afrontar con creatividad los retos.
1. Desarróllate integralmente. Haz un plan para desarrollar tu mente, tu carácter, tu cuerpo y tu espíritu. No reduzcas tu vida a un solo aspecto. Piensa en tu vida como un pastel con rebanadas donde todas son importantes y se pueden formar armónicamente. Es una gran oportunidad para crecer integralmente.
2. Vive un horario. Ahora que estarás más tiempo en casa y con más horas disponibles, es importante tener un orden para tus actividades y aprovechar el tiempo. Levantarse a una hora fija, ayudar en casa, hacer ejercicio (hay buenas rutinas en YouTube), comer a horas fijas, dormir a tiempo y distribuir bien tus actividades en el día. Algo tan trivial como vivir bien el horario favorece mucho la salud mental. Un buen podcast, como el de Jocko Willink, te puede motivar a vivir un horario.
3. Minimiza el tiempo digital. Usa el celular, computadora, tabletas y videojuegos únicamente lo indispensable. Mucho tiempo digital puede generar ansiedad y tristeza. Aunque no lo parece y cuesta trabajo al principio, es mucho más divertido variar actividades, diversificar acciones. ¡Muévete!
4. Estudia. Algunos tendrán un periodo vacacional adelantado y otros tendrán clases vía remota, pero todos pueden ampliar sus conocimientos de manera más acelerada que en la vida ordinaria. Si notas que te cuesta trabajo concentrarte, hay muchos métodos que te pueden ayudar a conseguirlo. Por ejemplo, el doctor Kevin Majeres, de la Harvard Medical School, desarrolló optimalwork.com para fortalecer hábitos de trabajo de una forma práctica y asequible.
5. Piensa en los demás. El peligro de tener menos actividad exterior es meterte en ti mismo y sólo pensar en “tus cosas”, incluso dramatizar “lo difícil que es todo”. Además de aburrido, es poco saludable mentalmente. Piensa cómo ayudar en casa, a tus amigos, a tus semejantes, en resumen, genera buenos sentimientos a tu alrededor, que ¡cuánta falta hace!
6. Se optimista. A veces las redes sociales y las noticias mantienen un clima crítico, pesimista o amarillista. No te dejes llevar por eso. La vida es, objetivamente, un regalo. Mantén el buen humor, se proactivo y propositivo, fomenta la esperanza. De lo malo pueden venir cosas buenas. Acércate a personas que saben ver la vida con perspectivas positivas.
7. Aprende algo distinto. Además de cumplir tus deberes escolares, es una gran oportunidad para aprender un idioma nuevo, inscribirte en un curso online (quizá ese sueño de ser chef que siempre has tenido), leer un buen libro o bajar un audiolibro (si no estás acostumbrado, empieza con algo sencillo), seguir un buen podcast, ver una serie histórica o un programa que además de entretenerte cultive tu imaginación y conocimiento. Objetivo alcanzable: seré una persona más culta y tendré una nueva afición al terminar la contingencia.
8. Duerme 8 horas. No mucho menos, pero tampoco mucho más. Estar bien descansado es fundamental para aprovechar tu mente en cosas productivas durante el día y mantener un clima positivo a tu alrededor.
9. Medita 10 minutos al día. Las personas espirituales tienen la estupenda costumbre de meditar todos los días. Los católicos, mayoría en el país, pueden encontrar meditaciones sencillas y breves en distintas plataformas digitales. Otras religiones tienen herramientas similares y también existen opciones para meditar independientes de una religión. La meditación diaria no sólo recuerda el sentido trascendente, sino que también da paz.
10.Sé agradecido. En circunstancias adversas como una pandemia, te podrás dar cuenta de lo mucho que tienes y que has recibido. Justo en épocas donde se nos limitan las posibilidades ordinarias es cuando podemos valorarlas con perspectiva. Disfruta lo que tienes, sé agradecido y verás que aprendes a ver la vida con más alegría y optimismo.
Dado que no es fácil ser constante en los propósitos, es recomendable tener un coach o asesor —puede ser cualquier persona de confianza— que te oriente y anime. Ojalá que terminando esta contingencia no sólo hayas superado retos, sino que seas una mejor persona. No está en tus manos controlar la crisis mundial del COVID-19 -, pero sí manejar tu vida. ¡Ánimo!
