Respuesta de Trump a La Chingada

Ante la negativa mexicana de detener y extraditar al gobernador de Sinaloa con licencia Rubén Rocha y a otros seis funcionarios, amén de la defensa y exigencia de pruebas y la postura de soberanía nacional, provocaron una dura reacción de Donald Trump, quien acusó que la cooperación de México es insuficiente y habló sobre la posibilidad de suspender el T-MEC, porque su país, dijo, estaría mejor sin él.

Las declaraciones son una nueva presión al gobierno de Claudia Sheinbaum, pero se cruzan con la amenaza de realizar acciones más directas contra los cárteles mexicanos, además deja entrever que se trata de una respuesta a la carta que publicó el expresidente López Obrador desde su rancho La Chingada.

A Trump ya no le basta atacar a los cárteles por mar, ahora lo quiere hacer por tierra y aire, y no está jugando. Ahí está lo de Venezuela. En el caso de México, las acciones podrían incluir operaciones encubiertas de agencias de seguridad como la CIA, el FBI o la DEA; no obstante, se descarta una acción directa de las FA de EU en nuestro territorio. Un enfrentamiento con el Ejército mexicano es impensable, no sólo por las consecuencias políticas y económicas que traería para los dos países, sino porque existe una relación de respeto y colaboración.

La fricción militar también la descarta el gobierno federal; sin embargo, su temor radica en que las investigaciones a gobernadores y políticos del partido Morena puedan llegar a López Obrador o a sus hijos. A ello se suma la investigación que ya enfrentan los mandatarios de Sonora y Tamaulipas y ahora hay la versión de que autoridades financieras de EU habrían ordenado revisar cuentas personales y familiares de otros siete gobernadores. Un serio problema que se avecina para el gobierno mexicano es que en tres semanas vence el plazo para ejecutar la detención y extradición de Rocha Moya. ¿Le alcanzará el Mundial de futbol para desviar la atención sobre este espinoso asunto? 

* Apenas unas horas antes de la inauguración mundialista llegó la confirmación de la suspensión de la visa a Adán Augusto López. La medida estaría relacionada con investigaciones de inteligencia de EU sobre una presunta red de huachicol, operaciones de lavado de dinero y nexos con La Barredora. Las investigaciones podrían alcanzar a otros integrantes de Morena e incluso al propio López Obrador y a su hijo Andrés López Beltrán (Andy).

Ya antes, el exfiscal Alejandro Gertz había abierto una carpeta relacionada con el huachicol fiscal y la operación de grupos criminales en Tabasco que alcanzaban a Adán Augusto y a López Beltrán. La investigación nació dentro de la propia Secretaría de Marina, bajo el mando del almirante Rafael Ojeda Durán, por lo que López Obrador y su Gabinete de Seguridad tuvieron conocimiento directo del problema antes de concluir su administración. Ahora se suma la sexta carta enviada desde el penal del Altiplano por el vicealmirante Roberto Farías Laguna a la Presidenta. Asegura ser utilizado como “chivo expiatorio” y sostiene que los verdaderos beneficiarios del contrabando pertenecen al partido gobernante. También denuncia que la Semar y la FGR mantienen pruebas clasificadas bajo criterios de seguridad nacional, dificultando su defensa.

DE IMAGINARIA

Los ataques y destrozos que ha hecho la CNTE merecen la aplicación de la ley. Pero no se hace por órdenes presidenciales. La Coordinadora demostró de qué está hecha: de vándalos que se dicen maestros. Son extorsionadores y terroristas. Días antes hicieron de las suyas y ayer tenían planeado bloquear el acceso al Estadio Azteca para evitar la inauguración del Mundial. A este contingente se iba a sumar el de los estudiantes de Ayotzinapa, que traían consigo bombas molotov y petardos. Lo encomiable es que, a pesar del caos, el secretario de Seguridad Pública de la CDMX actuó con inteligencia y no hubo necesidad de solicitar el apoyo de la GN. La policía capitalina, que cuenta con 90 mil elementos, fue capaz de contener las manifestaciones y evitar los enfrentamientos. La estrategia de Pablo Vázquez permitió el acceso de miles de familias a la plancha del Zócalo y de más de 80 mil aficionados al estadio.