Gobiernos manchados por el crimen organizado
Aunque el gobierno estadunidense aplique las medidas que ellos consideren, ya sea para bien o para mal de México, esto es reacción a los malos gobiernos de Morena, así como las nulas políticas de seguridad para combatir al crimen organizado, aunado al presunto vínculo entre gobernadores y militantes de este partido político.
Hoy en día, nuestro país está viviendo su segunda etapa con Donald Trump como presidente de Estados Unidos; tanto en su primera gestión como en la segunda apretó al gobierno mexicano para cumplir algunas de sus promesas de campaña.
Con las amenazas de incrementar aranceles a productos mexicanos ha logrado doblegar a los dos gobiernos federales encabezados por Morena.
Aunque el gobierno estadunidense aplique las medidas que ellos consideren, ya sea para bien o para mal de México, esto es reacción a los malos gobiernos de Morena, así como las nulas políticas de seguridad para combatir al crimen organizado, aunado al presunto vínculo entre gobernadores y militantes de este partido político, mismo que ha sido señalado por diversos medios de comunicación.
A estos señalamientos se les suma lo manifestado por el gobierno de Estados Unidos, que, mediante una carta emitida por la Casa Blanca, acusó abiertamente al gobierno de México de “tener una alianza con los cárteles”. No podemos dejar pasar que tanto el gobierno de Estados Unidos como el de Canadá ya incluyeron en sus listas de grupos terroristas a los cárteles mexicanos.
Y es que los gobiernos de Morena están manchados por estos supuestos vínculos. Ahí están las acusaciones de financiamiento por parte del crimen organizado a los candidatos de Morena, como en el caso de Sinaloa con Rubén Rocha, en donde, en grabaciones que fueron difundidas en medios de comunicación, se escucha cómo repartían maletines de dinero para esa campaña. Inclusive, exintegrantes de Morena han señalado que los diputados recogían dinero en efectivo para las campañas.
Por otro lado, en Tamaulipas, Américo Villarreal fue beneficiado por El Rey del Huachicol, Sergio Carmona.
Otros estados que han sido manchados por supuestos nexos con el crimen organizado, vislumbrados en el “hackeo” que sufrió la Sedena en 2022, fueron Chiapas y Veracruz. En un documento filtrado de esta secretaría se señalaba que los gobiernos de Rutilio Escandón y de Cuitláhuac García podrían estar vinculados con cárteles del narcotráfico. No olvidemos que el ahora gobernador de Zacatecas, David Monreal, es dueño de una planta deshidratadora, junto con su hermano, Cándido Monreal, planta en la que el Ejército mexicano decomisó más de 10 toneladas de mariguana.
A pesar de las denuncias, señalamientos o acusaciones al respecto, el gobierno mexicano no se ha pronunciado ni ha abierto carpetas de investigación; ninguno de estos hechos se ha esclarecido.
Por otro lado, no hay que dejar pasar la intervención en el pleno de la Cámara de Diputados de Germán Martínez, quien recordó que el expresidente de la República sólo había visitado una sola vez Washington y en cinco ocasiones Badiraguato, Sinaloa, donde saludó personalmente a la madre del criminal más buscado del mundo.
Es momento de que el gobierno mexicano atienda los problemas reales de los mexicanos; la inseguridad en nuestro país está desbordada. Sinaloa está que arde y el gobernador actúa como si no pasara nada.
Si no empiezan a actuar, las repercusiones que enfrentará el gobierno mexicano serán consecuencia de su propia inacción y los ciudadanos serán los únicos que resulten afectados.
