Homicidios a la baja

Ayer recibimos una gran noticia: a 22 meses del inicio de la actual administración, el homicidio doloso a nivel nacional registra una disminución de 51 por ciento.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, mismo que recoge la información reportada por las 32 fiscalías estatales del país, el promedio diario de homicidio doloso a nivel nacional pasó de 86.9% en septiembre de 2024 a 42.5% en julio de 2026. Es decir, hoy hay 44 homicidios dolosos menos al día que en septiembre de 2024. Al comparar el promedio diario de este delito durante los meses de julio entre 2015 y 2026, podemos dar cuenta de que julio de este año registra el promedio más bajo de los últimos 11 años. Una reducción importante si consideramos que en julio de 2018 el promedio fue de 99.2.

Desde 2007, año en que se intensificó la simulación a la que Felipe Calderón llamó guerra contra las drogas, el promedio diario de homicidios se disparó. Pasó de 24.3 en 2007 a 76.4 en 2011. Los acontecimientos que impactaron al país por su nivel de violencia fueron constantes durante todo ese periodo. La explosión de granadas en pleno grito de Independencia en Morelia, la masacre de estudiantes en Villas de Salvárcar en Ciudad Juárez, o la de migrantes centroamericanos en Tamaulipas a manos del crimen organizado, el asesinato de Jorge y Javier del Tec de Monterrey a quienes quisieron criminalizar las fuerzas federales, son sólo algunos ejemplos del horror que vivimos como país durante esos años. No hace falta describir más eventos, todas y todos sabemos lo que fue vivir y crecer durante el calderonato.

Con Enrique Peña Nieto la tendencia al alza se volvió a disparar en 2015. Los estragos de la violencia son difíciles de borrar. Por un lado, permanecía el uso represor de la fuerza del Estado que históricamente ha caracterizado al PRI; por otro, la imposibilidad —o la falta de voluntad— para desarticular a las células delictivas que tenían secuestrada la tranquilidad de las familias. Quienes crecimos fuera de la capital del país nos acostumbramos a no salir de noche, a temer encontrarnos un retén en la carretera y a monitorear 24/7 la ubicación de nuestros seres queridos. Todo mientras las cifras de homicidios seguían en aumento. En suma, el incremento de homicidios dolosos durante el sexenio de Calderón fue de 148%, mientras que en el sexenio peñista, fue de 42 por ciento.

Durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, por primera vez en 12 años se logró frenar la tendencia al alza en el promedio de homicidios. La variación del promedio en 2018 y el promedio en 2024 fue de -9 por ciento

Es por todo lo anterior que la información reportada ayer por el Gabinete de Seguridad del gobierno de México resulta tan relevante. Hay entidades que registran disminuciones escandalosas, para bien. Por ejemplo, entre enero y julio de 2025 y el mismo periodo en 2026, el promedio diario de homicidio en San Luis Potosí disminuyó 80.5%; en Nayarit, 63.2%; en Quintana Roo, 60.4%, y en Baja California Sur, 51.3 por ciento. Y es de destacarse, también, que entre septiembre de 2024 y julio de 2026, Guanajuato, uno de los estados con mayor concentración de violencia, registró una disminución de 76% en el promedio diario de homicidios; mismo caso de Sinaloa que, durante 2025, como todos sabemos, registró un aumento muy significativo. Hoy, en esa entidad el promedio diario de homicidios dolosos es de 3.3.

La estrategia funciona y está dando resultados. En menos de dos años el combate a las causas que generan violencia, la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, el fortalecimiento de la Guardia Nacional y la inteligencia, lograron reducir a la mitad los homicidios dolosos en México. Aún hay mucho por hacer. No estamos bien, pero tampoco vamos tan mal.