No soy tu negro

En medio de una pésima oferta en la ficción en el circuito comercial brilla con luz propia el documental nominado al Oscar en la pasada entrega de ese premio, No soy tu negro I am not your Negro, Estados Unidos 2016, que se estrenó en nuestro país esta semana. Para ...

En medio de una pésima oferta en la ficción en el circuito comercial brilla con luz propia el documental nominado al Oscar en la pasada entrega de ese premio, No soy tu negro (I am not your Negro, Estados Unidos 2016), que se estrenó en nuestro país esta semana. Para algunos su público objetivo en México podría ser limitado, pues la temática parece demasiado local, pero no comparto esa apreciación, ya que el escritor James Baldwin, en cuyos textos se basa el relato en voz de Samuel L. Jackson, tenía una claridad impresionante en sus procesos y razonamientos mentales. Hay frases que querrá usted escuchar muchas veces porque van más allá del conflicto racial inacabado que se vive en Estados Unidos desde hace cuatro siglos, para explorar las luces y sombras del género humano, y analizar a su país y las contradicciones con que se desarrolla el american way of life que no ha podido formar ni mejores ni más felices personas.

Está dirigido por Raoul Peck, que hace una impecable puesta en escena a partir de un proyecto que James Baldwin inició en 1979 con la intención de escribir un libro acerca de la historia del racismo en Estados Unidos, vista desde las vidas y muertes violentas de tres líderes determinantes del movimiento por los derechos civiles de los negros: Martin Luther King, Malcolm X y Medgar Evers. Baldwin enfermó de cáncer y su muerte dejó inconclusa la obra con apenas 30 páginas de un libro que se titula Recuerda esta casa.

Raoul Peck sólo usa las palabras originales de Baldwin, mezcla imágenes de archivo, película en blanco y negro, material actualizado, una buena selección musical, grabaciones de entrevistas de televisión que Baldwin, hombre de una potente personalidad y brillante elocuencia, dio en los 60 y 70, cuando la segregación se ejercía de manera despiadada en diversas regiones de la Unión Americana. El rostro de este intelectual se nos queda en la mente con sus ojos saltones de mirada inteligente y melancólica, pero, sobre todo, con sus declaraciones sabias y contundentes en torno a lo que es ser un blanco que no entiende por qué hay un negro, “blanco es una metáfora de poder” dice en algún momento.

La voz de Samuel L. Jackson es el vehículo perfecto para recrear los bellísimos textos de Baldwin, que van siendo el hilo conductor de la revisión de 400 años de racismo. De aquellas raíces de los esclavos negros que fueron secuestrados de sus comunidades africanas, hasta sus descendientes en pleno siglo XXI, muchos de los cuales, como lo dice el propio escritor, tienen sangre blanca y negra, y no encuentran su lugar en su propio país.

Sin miramientos, y enfrentando con crudeza la historia de la violencia racista en Estados Unidos, No soy tu Negro es un documental imprescindible que dice mucho de la condición humana, más allá de razas y colores. 

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