Patricia o como te llames
Queridos humanos, desde la semana pasada hemos estado con el Dios Mikito en la boca. ¡Y no es para menos! La noticia del huracán Patricia nos trajo, desde días atrás, consternados, preocupados y alertas. Se dijo que era el más peligroso del que se haya tenido registro, ...
Queridos humanos, desde la semana pasada hemos estado con el Dios Mikito en la boca. ¡Y no es para menos! La noticia del huracán Patricia nos trajo, desde días atrás, consternados, preocupados y alertas.
Se dijo que era el más peligroso del que se haya tenido registro, que iba a afectar a los estados de Michoacán, Colima, Jalisco y Nayarit. Cabe resaltar que varios con infraestructura hotelera importante pero, sobre todo, la cantidad de personas que viven en ellos; se dijo, también, que era el primer huracán con categoría 5 que tocaba tierras mexicanas. Las expectativas y escenarios de la catástrofe no se hicieron esperar, ya que huracanes de menor categoría habían causado destrozos catastróficos por los daños materiales, pero además porque habían arrancado vidas.
El fenómeno se contempló distinto y alarmante desde un principio. En menos de 10 horas adquirió una fuerza que lo llevó a declararlo categoría 5; por supuesto, ante tal amenaza, los servicios de protección civil empezaron a funcionar. Gobierno federal, estatal y municipales comenzaron a emitir las alertas correspondientes. Debemos reconocer que sus autoridades hicieron su trabajo. Muy bien por todos aquellos que pusieron a funcionar todos los planes previstos y que aprendieron de la experiencia de fenómenos pasados.
También hay que felicitar a la población que hizo caso a las autoridades, que se resguardaron en los albergues habilitados, que no se confiaron, que se mantuvieron alertas. Sí hubo pérdidas humanas por hacer caso omiso de las indicaciones y alertas. Lamentable, humanos que no valoran su vida, que es lo más preciado que pueden tener.
Las razones de que Patricia no haya sido tan devastador como se tenía previsto son varias. Patricia no se quedó estacionado por mucho tiempo. Era tal la velocidad que traía que siguió su curso, no entró a su país por una zona densamente poblada, aunado a que la Sierra Madre Occidental sirvió como barrera para que el huracán se impactara de frente y lo debilitara. Además, dicen los expertos que el radio de Patricia era de 50 km, mientras que el radio de Gilberto era de 300 km. de radio.
En la redes sociales nos dimos cuenta de que también comenzó una serie de recomendaciones y plegarias para que el huracán perdiera fuerza. Y llámenlo suerte, pero así fue. La propia naturaleza hizo lo suyo. De ahí la importancia de lo que queremos señalar y hacerles entender; si ustedes, humanos, cuidan su entorno, este tipo de acontecimientos podrían ser más lejanos, menos catastróficos. El calentamiento de su planeta es real, existe y para muestra, Patricia. Cuiden sus árboles y sus montañas ¡Esta vez la Sierra Madre Occidental los salvó!
Ahora, queremos hacerles hincapié en que no porque las afectaciones no hayan sido las pronosticadas, no hay gente que lo perdió todo: casas, comercios, siembras o negocios. Para ellos, Patricia resultó tan arrasador como se había anunciado y, por eso, esperan ayuda. Se están levantando y rescatando lo poco que Patricia les dejó; así que si tienen la oportunidad de ayudar, háganlo, humanos. Acudan a las centros de acopio, seguro que alguno les queda cercano.
Y también decirles que la temporada de huracanes aún no concluye. Así que alertas ya que, por lo menos, de aquí a noviembre se esperan otros fenómenos. No se confíen, no crean que si con Patricia no pasó “gran cosa”, no va a pasar algo más.
Humanos, nos pueden seguir en nuestras redes sociales, en Facebook como Grupo Oficial Mikorte Informativo, en YouTube como mikorteinformativo y en instagram como @mikorte_informativo. Los queremos humanos, los queremos.
