Inteligencia con propósito

London eye

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Susannah Goshko*

La semana pasada reflexionaba en este espacio sobre la inteligencia artificial y la necesidad de avanzar hacia un desarrollo tecnológico responsable.

Leí con interés los comentarios que compartieron conmigo en redes sociales sobre la importancia de contar con marcos regulatorios y reglas claras para aprovechar esta tecnología de manera segura. Es, sin duda, una conversación necesaria.

Pero hoy quisiera hablar de la otra cara de la moneda: las oportunidades y beneficios que la tecnología puede generar cuando se pone al servicio de las personas.

En la Embajada Británica en México nos llenó de orgullo ver a nuestra colega Mariela Garfias participar la semana pasada, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, en un panel organizado por Meta para explorar cómo la inteligencia artificial puede contribuir al bien común.

La conversación giró en torno a una pregunta presente en varios encuentros de esa semana: ¿cómo garantizar que la revolución tecnológica genere beneficios reales para las personas?

Precisamente esa pregunta cobró vida en la experiencia que Mariela compartió sobre identIA, una herramienta desarrollada por la organización mexicana LAB-CO con apoyo del Reino Unido a través del Frontier Tech Hub.

El proyecto utiliza IA para apoyar la identificación de personas desaparecidas mediante el análisis de señas particulares, como tatuajes. identIA compara descripciones proporcionadas por familiares con archivos fotográficos forenses para generar posibles coincidencias, lo que agiliza los procesos de identificación y contribuye a una búsqueda más digna para las familias. Una idea simple, pero poderosa.

Lo que encuentro especialmente inspirador es que identIA rompe con una percepción frecuente sobre la innovación. A menudo asociamos la IA con grandes corporaciones e inversiones multimillonarias, pero este proyecto nos recuerda que la tecnología tiene mayor valor cuando pone a las personas en el centro.

Quizá por eso representa tan bien el tipo de colaboración que el Reino Unido busca impulsar con México. No se trata de exportar soluciones, sino de respaldar el talento y la innovación que ya existen.

identIA fue desarrollada por investigadores mexicanos de LAB-CO para responder a desafíos identificados en México, mientras que el Reino Unido contribuyó a impulsar y acompañar esa innovación para ponerla al servicio del bien público.

El resultado es una herramienta gratuita, adaptable y con aplicaciones que ya han despertado interés más allá de México. Incluso ha sido utilizada en contextos humanitarios, como en Venezuela, donde fue donada para apoyar la identificación de 1,600 personas desaparecidas tras el terremoto de La Guaira. Es una muestra de que la IA puede ser accesible, útil y orientada a las personas.

Mientras seguía las conversaciones en Nueva York, pensé que éstas son las historias que necesitamos escuchar con más frecuencia.

De hecho, esa misma idea apareció también en la intervención del primer ministro británico, Andy Burnham, ante la Asamblea General, cuando retomó una reflexión expresada por su majestad el rey Carlos III: el reto no es simplemente impulsar la tecnología, sino asegurar que permanezca firmemente al servicio de la humanidad.

Porque al hablar de IA, es fácil quedar atrapados entre escenarios catastróficos o promesas futuristas. Pero quizá deberíamos prestar más atención a los ejemplos concretos que ya están generando cambios positivos.

Ver a una colega mexicana participar en una conversación global sobre tecnología para el bien fue un recordatorio de ello. La innovación tiene valor cuando ayuda a resolver problemas, fortalece comunidades y acerca oportunidades a más personas.

Al final, el verdadero potencial de la IA no está en lo extraordinaria que parezca la tecnología, sino en las vidas que puede ayudar a transformar.

Si la inteligencia artificial va a acompañar nuestro futuro, ¿no deberíamos asegurarnos de que esté al servicio de las personas?

Les leo en redes sociales: @SusannahGoshko y @UKinMexico.

*Embajadora del Reino Unido en México

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