IA: ¿vamos al mismo ritmo?

London eye

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Susannah Goshko*

Durante mucho tiempo, las advertencias sobre los riesgos de la inteligencia artificial parecían escenarios reservados para novelas de ciencia ficción o debates académicos. Hoy, sin embargo, algunas de esas preguntas están dejando de ser hipotéticas.  

En las últimas semanas hemos conocido resultados de evaluaciones realizadas por organizaciones como Open AI y eI Security Institute (AISI) del Reino Unido, que estudian el comportamiento de los sistemas de IA más avanzados. En algunos casos, los modelos demostraron capacidades inesperadas al ser sometidos a pruebas diseñadas precisamente para explorar sus límites. 

Aunque estas evaluaciones se realizaron en entornos controlados y no se reportaron daños, los hallazgos alimentan una conversación que resulta cada vez más necesaria: ¿estamos desarrollando mecanismos de supervisión y seguridad al mismo ritmo que avanza la tecnología?  

La pregunta importa porque la inteligencia artificial ya está generando oportunidades en la ciencia, la economía y los servicios públicos. Al mismo tiempo, el rápido aumento de sus capacidades ha impulsado una conversación más urgente sobre seguridad y supervisión, en la que participan también las propias empresas del sector. 

Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha planteado medidas para moderar el desarrollo de los sistemas más avanzados, mientras que OpenAI ha expresado su apoyo a una regulación específica para los modelos de mayor capacidad en el Reino Unido, reflejando un creciente énfasis de la industria en la gestión responsable de esta tecnología. 

Con esa convicción, el Reino Unido ha promovido espacios de cooperación internacional para reunir a gobiernos, empresas, investigadores y representantes de la sociedad civil. Uno de los hitos más relevantes fue la Cumbre de Seguridad de Inteligencia Artificial celebrada en Bletchley Park en 2023, que ayudó a consolidar una visión compartida sobre la necesidad de comprender mejor los riesgos asociados a los sistemas más avanzados y generar evidencia rigurosa para orientar las decisiones públicas. 

De ese esfuerzo surgió el AISI, una institución dedicada a evaluar capacidades, desarrollar metodologías de análisis y fortalecer nuestra comprensión colectiva sobre esta tecnología. Su trabajo parte de una idea sencilla, pero fundamental: para gestionar los riesgos, primero debemos entenderlos.

Y, en julio de este año, Kanishka Narayan fue nombrado ministro de Estado para Inteligencia Artificial, con responsabilidades que incluyen la estrategia nacional de IA. 

A ello se suma el enfoque regulatorio británico, basado en principios como el funcionamiento seguro y fiable de los sistemas, la transparencia y la rendición de cuentas, que los reguladores aplican de acuerdo con los riesgos de sus respectivos sectores. 

La cooperación internacional es una pieza central de este esfuerzo. En septiembre de 2025, la Embajada Británica y el Eon Institute reunieron en Ciudad de México a especialistas de la región y expertos del AI Security Institute para analizar el International AI Safety Report 2025, un diálogo que continuó este año mediante un webinar regional y al que también contribuyen becarias y becarios Chevening desde distintas disciplinas. 

En una tecnología que evoluciona tan rápido, ¿seremos capaces de construir la misma velocidad para cooperar, generar evidencia y supervisarla de forma responsable? Sigamos la conversación en @SusannahGoshko y @UKinMexico. 

*Embajadora del Reino Unido en México

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