Francotirador
Por Salvador Franco Reyes No encuentro mejores palabras para describir a la cinta Francotirador que las mismas que emplearía para describir a Clint Eastwood: rudo, testarudo, patriota y con un enorme corazón. La adaptación cinematográfica del bestseller escrito por el ...
Por Salvador Franco Reyes
No encuentro mejores palabras para describir a la cinta Francotirador que las mismas que emplearía para describir a Clint Eastwood: rudo, testarudo, patriota y con un enorme corazón.
La adaptación cinematográfica del best-seller escrito por el propio Chris Kyle, junto con Jim DeFelice y Scott McEwen, es una cinta poderosa, más por su anécdota que por su forma, pero al final consigue lo que el director perseguía: que fuera profundamente efectiva.
En ese sentido, la película es impecable, porque se acerca al espectador, lo recoge y lo lleva hasta un territorio muchas veces abordado en el cine, pero que continúa siendo terriblemente desconocido para la mayoría de la humanidad: la guerra.
Eastwood, quien ya había explorado el género con películas como Cartas desde Iwo Jima (2006) y el tema de las armas y la muerte en prácticamente toda su filmografía, combina ese infierno del soldado Kyle en el campo de batalla (el Iraq post 11 de septiembre) con su apacible e idílica vida en Estados Unidos, donde vemos desde el momento en que conoce a su futura esposa hasta la familia que forma con ella.
Ambos mundos son entremezclados de manera abrupta y agresiva en repetidas ocasiones, para lograr una yuxtaposición que nos lleva del lugar donde el soldado debería estar, hasta el lugar en el que desea estar.
Lo mejor de todo, y la razón por la que este libro existe y la historia de Kyle es contada, es que no es con la familia, en una carne asada en su backyard donde el francotirador* desearía estar.
La película, además, se ha convertido en un negocio para el Estudio Warner Bros., quien con 58.8 millones de dólares financió un proyecto que hasta la fecha ya le ha redituado 430 millones de dólares en taquilla mundial, más lo que se acumule en este segundo aire que tomará luego de ganar un Oscar por Edición de Sonido (sí, el que le arrebató a Martín Hernández por Birdman).
Eastwood se puso al servicio de la historia, y con un fantástico Bradley Copper cubriéndole las espaldas, se concentró en contar la historia sin gran alarde. Sus efectos especiales son apenas aceptables y su cinefotografía a cargo de Tom Stern no es superior a propuestas como las de Kathryn Bigelow en Zona de miedo (2008) o La noche más oscura (2010). Y por favor, Eastwood lo sabía. Conocía a la perfección que la clave para conectar era sacrificarse como autor y dejar que brillara una historia tan sorprendente como terrible de un hombre que es enviado por su país a matar a sus enemigos. ¿Se pueden imaginar eso? Chris Kyle se convirtió en una leyenda por arrebatarle la vida a otros seres humanos, incluyendo niños. En fin. He intentado contar lo menos posible para no arruinarles la cinta y aportar algunos detalles para dimensionar la enorme película que tenemos en la cartelera mexicana.
* Francotirador: soldado de infantería experto en tareas de camuflaje y tirador de élite, que dispara con arma, a grandes distancias y desde un lugar oculto, a objetivos seleccionados.
Dirige:
- Clint Eastwood.
Actúan:
- Bradley Cooper.
- Sienna Miller.
- Luke Grimes.
