Misterio en la Bodega Nacional de Arte

Terminó la euforia del Mundial y aún desconocemos la fecha de apertura de la Bodega Nacional de Arte (BNA), ubicada en la cuarta sección de Chapultepec, que preservará y resguardará 68 mil 708 obras, entre pintura, escultura, papel, arte popular, fotografía y textil, de los acervos del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), uno de esos pendientes que causan incomodidad con sólo mencionarlo. 

No hace falta ser experto para deducir la relevancia de dicha Bodega Nacional, aunque hasta el momento ninguna autoridad ha explicado las razones que han impedido su inauguración desde hace casi dos años.

En junio de 2025, Claudia Curiel, titular de Cultura federal, prometió que ésta abriría tres meses después (Excélsior, 11/06/2025), ya que “se trabaja en detalles”. ¿Qué detalles?, ¿cuántos?, ¿qué tan delicados? Nadie lo dice, pero a más de un año de aquella declaración no hay certeza y uno no entiende por qué les gustará tanto el misterio.

Esta columna solicitó al INBAL enlistar el material adquirido entre 2023 y 2026 para equipar la BNA. Al respecto, la dependencia informó que ha destinado cerca de 37.2 millones de pesos a ese rubro.

Por ejemplo, adquirió un sistema contra incendios (detección temprana de partículas y de extinción) para los edificios de la BNA por 19.4 mdp; un equipo contra incendios (extintores portátiles, móviles y gabinetes para equipo de protección personal) y radios receptores de la alerta sísmica, por 2.5 mdp.

Así como otros 82 artículos bajo el concepto de mobiliario, que incluyen: dos sistemas de audio y video para auditorio (5.9 mdp), un montacargas hidráulico eléctrico (1.5 mdp), 66 bancos antifatiga (455 mil 400 pesos), 70 sillas operativas (441 mil pesos), 36 libreros laminados (268 mil 200 pesos), 12 racks portarrollos de pared (236 mil 892 pesos), 16 lámparas de pie con lupa y base rodante de seis ruedas (103 mil 200 pesos), dos gabinetes para obra gráfica (69 mil 292 pesos), 16 gabinetes de primeros auxilios (55 mil 200 pesos) y cuatro carritos tipo tolva (198 mil pesos), por mencionar algunos.

Lo que me tomó por sorpresa fue que, en dicha solicitud, se informara que, en cuanto al “suministro, instalación y puesta en marcha del sistema de aire acondicionado para la Bodega Nacional de Arte… el Órgano Interno de Control (OIC) de la Secretaría de Cultura notificó la existencia de un procedimiento y, por tanto, da cuenta de actuaciones, diligencias y constancias propias del procedimiento de investigación en proceso”.

¿Significaría que el OIC detectó irregularidades en la compra de dicho sistema? Me parece que Claudia Curiel y Alejandra de la Paz tendrían que aclarar en qué consiste dicha observación, cuánto tiempo tomará solventarla y por qué no lo habían informado. Ahora entiendo por qué el traslado de obra artística y la mudanza del personal del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) no se ha completado. 

FALTAS EN LA FILAH

Cada año se espera un poco más de la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH), cuya edición 37 se realiza desde el pasado jueves y tendrá actividades hasta el 23 de agosto.

La apertura, realizada en el Museo Nacional de Antropología (MNA), incluyó un afortunado concierto del tenor Javier Camarena, quien esquivó con virtud y paciencia tibetana las dificultades técnicas y de acústica que le impuso el escenario.

Lo que me asombró fue que el foro no se llenara, pese a que el concierto ¡fue gratuito! ¿Cómo es que un tenor tan solicitado en México y Europa no llenó el patio de Antropología? La única respuesta posible sería que la campaña de difusión y promoción por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia no fue la mejor, si es que la hubo, así que se perdió la oportunidad de convocar a otros públicos a este foro librero y académico. Ni hablar.