Frases celebres
Frases celebres A lo largo de la historia, nuestros gobernantes han acuñado frases que perennemente la sociedad recuerda, identifica o asocia con sucesos relevantes de sus gobiernos; éstas y los adagios son parte de la ironía popular que no tiene parangón tratándose de valorar a los políticos. Recordemos: “Carrancear”, sinónimo de robar, en tiempos de Venustiano Carranza. “Mi nombre siempre será recordado por los mexicanos de todas las generaciones”, Antonio López de Santa Anna. “Ese gallo quiere su maíz” y “Mátalos en caliente”, Porfirio Díaz.
“Fusílenlo, luego averiguamos”, Francisco Villa. “Nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos” y “pueblo globero”, Álvaro Obregón en el Hemiciclo a Juárez, en su discurso, la gente desvió su atención a los globos soltados por un vendedor. “Si usted es animal, vote por Pascual. Si usted es inteligente, José Vasconcelos para Presidente”, spot de Vasconcelos para mostrar a Pascual Ortiz Rubio como un tonto. “Aquí vive el Presidente, enfrente el que gobierna”, referente a Emilio Portes Gil como pelele de Plutarco Elías Calles en su “Maximato”, a quien impuso junto a Abelardo Rodríguez y Ortiz Rubio hasta que el General Lázaro Cárdenas lo exilió. “Soy gobernador, no bombero”, Miguel Alemán cuando se quemó el mercado Hidalgo en Veracruz. Siendo presidente, Alemán dijo al líder congresional David Romero Castañeda en la lectura de su Informe de Gobierno, “Señor presidente, ya me cansé”, permitiendo continuar a su secretario. “Ni me perjudica ni me beneficia, sino todo lo contrario”, Luis Echeverría. “El beso del diablo”, Gustavo Carvajal en alusión a los que buscaban en San Jerónimo el apoyo de Luis Echeverría para ser diputados. “Defenderé el peso como un perro”. “El orgullo de mi nepotismo” y “tú también, Luis”, José López Portillo cuando la devaluación de la moneda, el nombramiento de su hijo José Ramón como subsecretario y con una inserción en medios del expresidente Echeverría.
“El hermano que nunca tuve”, Miguel de la Madrid, aludiendo a Alfredo del Mazo. “Estos son políticos de carrera y nosotros a la carrera”, Santiago Roel, secretario de Relaciones Exteriores a sus colaboradores. “Se cayó el sistema”, Manuel Bartlett. “El más ineficiente de mis colaboradores fue Presidente”, Carlos Salinas, entrevistado por Adela Micha. “El Quinazo”, “el hermano incómodo”, “no se hagan bolas”, relanzando la candidatura de Luis Donaldo Colosio y la pregunta popular: “quién mató a Obregón y a Colosio”, la respuesta: cállese la boca porque está pelón contestarla. “La pobreza es un mito”, Pedro Aspe. “El error de diciembre”, Ernesto Zedillo, en cuestionada devaluación del peso. “El Robaproa”, pago de adeudos privados con dinero público. “No traigo cash”, respuesta a una vendedora ambulante. “La sana distancia con el PRI” que lo postuló.
“El que se mueva no sale en la foto”, Fidel Velázquez. “Comes y te vas”, Vicente Fox a Fidel Castro. “Las familias mexicanas ya tienen lavadora y no de la de dos patas”. “Los mexicanos hacen el trabajo que ni los negros quieren hacer”, “estamos ambos cuatro”, “¿y yo por qué?”, en el pleito de TV Azteca y Canal 40. “Gracias, mi rey”, al rey Juan Carlos de España, cuando tomó posesión como Presidente. Todas de Vicente Fox.
“Haiga sido como haiga sido”, Felipe Calderón cuando ganó su elección presidencial. “El viejerío” y “cuando te toca…¡te toca!”, Diego Fernández de Cevallos. “Con seis mil pesos mensuales las familias mexicanas compran casa, carro y mandan a sus hijos a escuelas privadas”, Ernesto Cordero.
“Ahora sí me voy a la chingada”, “es un compló”, López Obrador. “Político pobre, pobre político” y “el 82 para el 82”, Hank González. “Es mi voz, pero no soy yo”, el Góber Precioso, Mario Marín. “A mí me dan a tu hermana”, La Güera Rodríguez Alcaine. “Tengo dos opciones, terminar mi discurso o bajar a partirle su madre”, senadora Irma Serrano a Porfirio Muñoz Ledo. “Vayan y privaticen a su puta madre”, senadora Layda Sansores. “El que no transa, no avanza” y “duro contra los ricos, hasta igualarlos”, asambleístas del PRD del año 1997.
Frases y adagios populares de gobernantes que los dibujan y retratan de cuerpo entero, ¿o no, estimado lector?
