Con los vientos del sur

• Laureano Brizuela es un claro ejemplo de la lucha diaria para mantenerse vigente

Ritmo, baile, canto, mensajes positivos, luces, pero sobre todo energía sobre el escenario es lo que ofrece Laureano Brizuela en cada uno de sus espectáculos.

Es cierto que muchos dirán que el tiempo no pasa en balde y que la edad cobra factura, pero sin lugar a dudas Laureano es un claro ejemplo de la lucha diaria para mantenerse vigente, con sus 70 años y de los graves problemas personales que ha enfrentado.

En el momento en el que se para sobre el escenario y tiene de frente al público deja cualquier complicación a un lado y se entrega por completo a sus seguidores, quienes lo han visto cantar una gran cantidad de sus temas.

Hay que recordar que Brizuela, a finales de los años 80, era de los artistas más exitosos de la escena musical. Cantaba más de 20 días al mes, viajaba de una ciudad a otra para complacer con sus show a su público en los distintos lugares en los que se presentaba, todos ellos con localidades agotadas.

Me tocó estar en su casa al sur de la Ciudad de México en algunas ocasiones y siempre encontré a un hombre sencillo, con los pies en la tierra, que se preocupaba por su prójimo y por ofrecer lo mejor de su vena artística al público.

Después de haber estado tras las rejas por acusaciones infundadas de impuestos, luego de  malos manejos de su entonces manager, Raúl Velasco Jr., hijo del conductor de televisión, como él mismo lo platicó en su libro, ha sabido sobreponerse para seguir siendo un artista exitoso.

Así lo pude comprobar en su reciente presentación en el Teatro del Parque Interlomas, donde cantó por casi dos horas, apoyado por dos excelentes coristas y un grupo de músicos que hacen que las canciones suenen a éxitos actuales. Tomando sorbos de un café colocado sobre una mesita lateral, Laureno interpretó todos y cada uno de sus éxitos y además se dio el placer de cantar algunas rolas que normalmente no monta en sus shows.

La energía nunca decayó y se dio tiempo para hablar de los países de América y los problemas sociales por los que están pasando.

Aprovechó algunos de sus temas como Vientos del Sur, América, Alborada y Cuando seas grande para dar un mensaje positivo y quedó claro que las letras que surgieron hace años siguen estando vigentes.

Y, por supuesto, los recuerdos surgieron con éxitos como Sueños compartidos, Amándote, Nada contra nada, Enamorándonos, Contigo y sin ti y Ángel del rock.

Los discos de acetato y las fotografías aparecieron en el recinto, muchos de sus admiradores los atesoraban y orgullosos se los mostraban, algo que Laureano agradeció.

Y aprovechó para revelar que ya está trabajando en un nuevo material que lanzará en acetato, “porque se disfruta tener un disco en las manos y escucharlo al ponerlo en una tornamesa”, dijo.

  Y como se hacía en antaño, y que ya se ha perdido por la soberbia de muchos artistas de la actualidad, Laureano todavía se dio tiempo para atender en su camerino a todas y cada una de las personas que quisieron entrar. Se tomó fotos, charló con ellas y firmó todo lo que le solicitaban.

Por cierto, qué bello lugar es el Teatro del Parque Interlomas. Muchos dirán que está muy lejos, pero está hecho para el público de la zona que gusta de los espectáculos. Tiene un sonido inmejorable y se ve muy bien desde cualquier lugar. La verdad, quedé invitado a repetir mi asistencia al lugar para ver un buen show. Un buen espectáculo como el que tuve la oportunidad de disfrutar de Laureano Brizuela, que me da mucho gusto que siga vigente con aires renovados, con esos vientos que llegan del sur.

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@Jc_Cuellar, donde podremos charlar y tendré regalos para ti. Nos leemos la semana próxima.   

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