La nota de Bloomberg Mexico bonds trake like junk after $130 billion bailout of Pemex, firmada por María Elena Vizcaino, Scott Squires y Kelsey Butler, fue ruda. Situó a los bonos mexicanos a nivel de bonos basura, poniendo que los bonos de Guatemala o Uruguay tenían mejor recepción en los mercados. Y le echó la culpa al megarrescate a Pemex.
Bloomberg comenta que México ha perdido confianza de los inversionistas internacionales porque el megarescate de Pemex, de 130 mil millones de dólares, no parece tener éxito. No ha levantado la producción de la petrolera, ni ha resuelto los problemas operativos de la petrolera.
Incluso, retomando la nota de Bloomberg, un exsecretario de Hacienda, como Ernesto Cordero, escribió (en La Aurora de México) que el problema de finanzas públicas sí es Pemex. El rescate que el gobierno realiza en Pemex es muy elevado, y más bien se debería buscar otra salida operativa y de gestión para la petrolera, como, por ejemplo, retomar las regalías y dejar atrás el patrioterismo en el salvamento de una empresa petrolera que se está llevando por la borda a las finanzas públicas.
HACIENDA: LOS CDS BAJARON POR MENOR RIESGO
La Secretaría de Hacienda, a cargo de Edgar Amador, respondió. En primer lugar recordó que la percepción de riesgo crediticio sobre los bonos soberanos y bonos de Pemex, se ha reducido.
Recordó lo sucedido a los Credit Default Swaps (CDS), utilizados como instrumentos por si hay un impago. Los CDS a 5 años, se han reducido desde que inició la administración de 120 puntos base a 80 puntos base en la actualidad. Hay menos riesgo en los bonos mexicanos y de Pemex, y por eso los CDS reducen su tasa.
Pone el caso de Pemex. Sus CDS a cinco años se redujeron de 460 puntos base a 222 puntos base.
MENOS QUE ARGENTINA Y BRASIL, Y DEUDA DE PEMEX BAJÓ
Incluso el costo de cobertura crediticia de México está a un menor nivel, por el menor riesgo, respecto de Brasil con 38 puntos base de diferencia, y hasta de 428 puntos base de diferencia con Argentina.
La deuda bruta de Pemex se habría reducido a 4% del PIB, lo que motivó que agencias calificadoras por fin pudieran elevar la nota crediticia de la petrolera, lo cual no sucedía desde 2013. Fitch elevó su calificación en tres escalones a Pemex. Moody’s lo hizo en dos.
Pemex ya regresó al mercado local de capitales, con una demanda de 63,285 millones de pesos, y un menor costo de colocación de 40 puntos base.
En cuanto al riesgo crediticio soberano, el diferencial del bono a 10 años del Tesoro y el de México, en dólares, se ha reducido en 20 puntos base desde que inició la administración de la presidenta Sheinbaum.
LEJOS DE BONOS BASURA, PERO SÍ PREOCUPA PEMEX
Hacienda se defiende bien, porque tiene razón en que los bonos mexicanos no están a nivel basura, y que el mercado los ha venido adquiriendo. También en que se han mantenido finanzas más sanas (reducción del déficit fiscal). Sin embargo,en el largo plazo, algunos bonos (Cetes, por ejemplo) han venido subiendo su tasa. Y también es verdad que Pemex trae un megarrescate que debe traducirse en una mejor operación. Así que los bonos soberanos y de Pemex, están lejos de ser basura, pero también de que Pemex trae un megarrescate que preocupa.
KERSHENOBICH, POR OZEMPIC Y COMPAÑÍA
El secretario de Salud, David Kershenobich, tomó una decisión de avanzada: tomar una decisión de salud pública integral. Va a adquirir medicamentos que sirven para varias enfermedades, desde obesidad, diabetes, hipertensión, hasta enfermedades renales.
Dio el banderazo de salida para adquirir, mediante el sector público, los medicamentos de última generación GLP-1. Ahí vienen desde la semaglutida (famosa por el Ozempic) hasta dapagliflozina. En México este tipo de medicamentos por ser tan caros, han quedado fuera del alcance de la población popular. Pero quizá veamos los Ozempic, Mounjaro. Incluso hasta Trump, con todo lo criticable que tiene, llegó a un acuerdo con Novo Nordisk y Eli Lilly, para bajar de precio sus medicamentos en el programa Medicare.
