Caucus clave

Inicia febrero con el arranque de la carrera presidencial en Estados Unidos, en el caucus de Iowa, estado rural —el granero de EU— y conservador del Medio Oeste, de poco más de tres millones de habitantes, que un día de cada cuatro años se convierte en el centro de atracción de la política mundial.

En lenguaje algonquin de los indígenas estadunidenses, caucus significa reunión de jefes de tribus. Actualmente los caucus se refieren a reuniones o asambleas partidarias para escoger candidato presidencial, tanto demócrata como republicano.  Iowa representa una primera tendencia de candidatos con posibilidad de obtener la nominación de sus partidos políticos en sus respectivas convenciones nacionales, la demócrata será en Filadelfia y la republicana en Cleveland, Ohio, ambas a finales de julio. Las elecciones presidenciales, las de 13 gobernadores, así como la renovación del Congreso, ocurrirán el martes 8 de noviembre. El 45 presidente de Estados Unidos asumirá su cargo el 20 de enero de 2017. Recordemos que en 2008, presentándose Hillary Clinton como candidata favorita de los demócratas, Obama se proyectó al ganar precisamente Iowa. Asimismo, John McCain resultó candidato republicano, aun perdiendo Iowa.

Las Asambleas de Iowa y New Hampshire —el 9 de febrero— fijan tradicionalmente la pauta mediática de los candidatos viables, a la vez que evidencian quiénes quedan descartados.

Por los demócratas nuevamente compite y también como favorita, Hillary Clinton, aunque el senador por Vermont, Bernie Sanders —¿usted lo conocía? — le pisa sorpresivamente los talones. El tercer postulante es el exgobernador de Maryland, Martin O’Malley, ¿sobrevivirá los primeros caucus?

La exprimera dama y exsecretaria de Estado, Hillary Clinton — llegaría a la Presidencia con 69 años de edad, representa la continuidad del sistema, su pragmático  discurso es más de lo mismo, carente de emoción y oferta de cambio; votar por Hillary sería votar por el statu quo. El valor agregado de Hillary sería la consejería de quien fungiría como primer caballero de Estados Unidos, su marido Bill.

Bernie Sanders —asumiría la Presidencia con 75 años de edad— ya ganó aun perdiendo, ofreciendo alternativas a inconformes sectores demócratas. Sanders, el congresista independiente con más antigüedad —desde 1991—, decidió apenas afiliarse al partido demócrata. Sanders, autodefinido social-demócrata, con ideología progresista de izquierda, promete extender el Medicare a toda la población, elevar impuestos a quienes más reciben y aumentar controles a Wall Street, rechaza el poder e influencia del dinero en todos los sectores, promueve la creación de empleos y reprueba las ilimitadas donaciones privadas de grandes fortunas a campañas electorales. Sanders ha recibido en pequeñas donaciones privadas mediante redes sociales, más apoyo económico del obtenido en su momento por Obama. “Un gobierno para el 99% y no para el 1%”. “A fin de cuentas, no los billonarios”.

Por los republicanos contienden 11 aspirantes, siendo el más aventajado, de acuerdo a las encuestas, Donald Trump, quien de ser electo, llegaría a la Oficina Oval con 70 años de edad. Inexplicable y temerosamente, Trump se perfila como candidato republicano a la Presidencia del país líder mundial. Altanero, xenófobo, petulante, desafiante, pleitero, déspota, arrogante, brusco, intolerante, antipático y muchos etcéteras describen a esta amenazante bazofia. De los mexicanos, Trump se expresa: “Están trayendo drogas, están trayendo su crimen, son violadores”. Propuso Trump crear un muro fronterizo con México y, faltaba más, pagado por los mexicanos. Apenas México fue incluido por Trump en la lista de países que estafan a Estados Unidos. Caray, ya deberíamos dejar de estafar a nuestro vecino del norte. Léase ésta: “Podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos”. Y luego nos preguntamos cómo es que Alemania eligió democráticamente a Hitler.

La siguiente opción republicana es Ted Cruz —45 años—, primer senador hispano por Texas, nacido en Canadá, hijo de exiliados cubanos, partidario del mercado libre, agresivo en política exterior. En tercera opción queda Marco Rubio —44 años—, senador por Florida, con una imagen dinámica, joven y multicultural, más acorde con el sistema.

Ante la amenaza de un posible candidato socialista contra otro de tintes fascistas, Michael Bloomberg, exalcalde de Nueva York —llegaría al poder con 75 años—, evalúa su participación en la contienda presidencial como candidato independiente. Empresario, conservador en temas económicos y liberal en asuntos sociales, pragmático, Bloomberg atraería al centro del electorado. Ningún candidato independiente a la fecha ha llegado a la Casa Blanca.

Es factible que el poder en Estados Unidos recaiga en un septuagenario mandatario que carezca del indispensable ímpetu, condición física, discurso y frescura para conducir a la primera potencia mundial.

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