Señoras y señores, hay partidos que sirven para sumar tres puntos y otros que sirven para medir a un equipo; el del sábado entre Cruz Azul y América fue de los segundos. La Máquina venció 4-3 a las Águilas en uno de los partidos más intensos de esta temporada. Terminó con el invicto del América y con la idea de un equipo que estaba siendo invencible.
América llegó al Clásico Joven como líder y sin derrotas, con 16 puntos producto de cinco victorias y un empate. Cruz Azul cargaba con un inicio irregular y necesitaba el triunfo para acercarse a la parte alta de la tabla. América era el equipo a vencer y Cruz Azul el campeón que buscaba su mejor versión.
Los cementeros salieron a imponer condiciones y fueron superiores en el primer tiempo mostrando velocidad, personalidad, intensidad, presión y, sobre todo, contundencia. Erik Lira reapareció, después de su fallida transferencia al Mónaco, y marcó un golazo para abrir el marcador. La Máquina pudo haberse ido al descanso con una ventaja mayor, pero Nicolás Ibáñez falló un penalti, atajado por Rodolfo Cota, que habría convertido el partido en una goleada todavía más contundente.
América reaccionó. Brian Rodríguez anotó al comienzo del segundo tiempo y, cuando Cruz Azul parecía haber recuperado el control con el 4-1 de Gabriel Fernández, las Águilas volvieron a reaccionar. Óscar Perea marcó y después Miguel Borja aprovechó un rebote en los últimos minutos para el 4-3.
Cruz Azul dominó durante 70 minutos, resistió, le ganó al líder y le quitó el invicto. Demostró que puede golear a un equipo grande, pero también dejó claro que todavía tiene aspectos que corregir. Después de tener una ventaja de tres goles, permitir que el América se acercara no puede pasar inadvertido. Un equipo que aspire a competir por todo debe aprender a cerrar los partidos.
Los Celestes siguen siendo uno de los equipos protagonistas del futbol mexicano. América, por su parte, suma siete clásicos consecutivos sin ganar ante Cruz Azul, Chivas o Pumas.
Pasado mañana, el miércoles 16 de septiembre, la Máquina enfrentará al Inter Miami de Lionel Messi por la Campeones Cup 2026, un partido único entre los campeones de la MLS y la Liga MX que mide la rivalidad de ambas ligas. Consiguió su boleto, después de seis años, al ganar el Campeón de Campeones ante el Toluca.
Los Cementeros llegarán al Nu Stadium de Miami con la confianza de haber derrotado al equipo que parecía ser el más fuerte de la Liga MX. No debe confiarse, enfrente tendrá a Messi, que sigue siendo capaz de decidir un encuentro en una jugada o en un tiro libre.
El Inter Miami y Cruz Azul se enfrentaron en 2023 en el debut de Messi con el club estadunidense y el argentino decidió aquel partido, cuando iban empatados a un gol, con un tiro libre en el último minuto.
Ahora Cruz Azul es campeón de la Liga MX y el Inter Miami llega con problemas. El equipo de Messi solamente ha ganado uno de sus últimos ocho partidos de MLS y atraviesa una etapa complicada después de la salida de Guillermo Hoyos. El actual entrenador, Kily González, no ha podido asumir plenamente el cargo por demoras con su visa de trabajo.
La MLS ha crecido, ha convertido a Estados Unidos en un destino atractivo para grandes figuras. La llegada de Messi aceleró ese proceso y elevó las expectativas. Ahora tienen que demostrar que esa inversión puede traducirse en títulos. Cruz Azul representa la experiencia y la historia de una liga que lleva décadas formando identidad, rivalidades y futbolistas. El miércoles no sólo se enfrentarán dos equipos, se medirán dos campeones, dos modelos que buscan definir quién manda en el fútbol de Norteamérica.
Cruz Azul va por la Campeones Cup, pero también va para demostrar que lo que hizo el sábado no fue un triunfo aislado, fue la confirmación de que está preparado para los partidos grandes e importantes. Tendrá que jugar con personalidad e inteligencia. Presionar, atacar y buscar el partido. No puede tirarse para atrás por miedo a Messi, tampoco regalarle espacios. La mejor manera de defenderse del argentino será obligar a Inter Miami a preocuparse por defender. La Máquina tiene velocidad y jugadores capaces de atacar.
Primero fue América, ahora será Messi y Cruz Azul tendrá que demostrar que puede mirar a ambos de frente.
