Señoras y señores, ayer comenzó la fase de dieciseisavos de final del Mundial 2026, la primera ronda de eliminación directa en la historia de una Copa del Mundo con 48 selecciones.
La fase de grupos dejó una conclusión muy clara: la distancia futbolística entre continentes se ha reducido como nunca antes. África clasificó a nueve selecciones, Asia confirmó su crecimiento, Norteamérica metió a varios representantes en la siguiente ronda y Sudamérica mantuvo con vida a casi todos sus equipos.
El resultado es un cuadro de eliminación directa con menos partidos previsibles que en cualquier otra Copa del Mundo. El reparto del cuadro también llamó la atención. De un lado quedaron concentradas varias de las grandes potencias europeas; del otro, Brasil, Argentina, México, Colombia y Ecuador. Los cruces prometen un nivel de calidad: Alemania frente a Paraguay, Francia contra Suecia, Países Bajos ante Marruecos, España contra Austria, Brasil frente a Japón y México ante Ecuador, entre otros.
Ayer, Sudáfrica y Canadá inauguraron esta nueva etapa. Fue un encuentro muy equilibrado que parecía encaminado al tiempo extra, hasta que Stephen Eustáquio apareció al minuto 90 para darle el triunfo a Canadá y asegurar un lugar en octavos de final para uno de los anfitriones. Más allá de la derrota, los centrales sudafricanos ofrecieron una gran actuación que confirmó el crecimiento del futbol de ese continente.
El camino hacia el título podría regalarnos auténticas finales anticipadas. Si Alemania y Francia cumplen con los pronósticos, se enfrentarán en los octavos de final en uno de los duelos más esperados del torneo. Si Portugal y España avanzan, volverán a protagonizar un clásico ibérico. Y si México supera a Ecuador, muy probablemente tendrá que medirse frente a Inglaterra, uno de los grandes favoritos para conquistar la Copa.
El rival para mañana, del conjunto de Javier Aguirre, será uno de los países más competitivos de Sudamérica. Ecuador terminó segundo en las eliminatorias de Conmebol y cuenta con futbolistas que militan en clubes de primer nivel. Willian Pacho, campeón de Champions League con el PSG; Piero Hincapié, campeón de la Premier League con el Arsenal; Moisés Caicedo del Chelsea; Pervis Estupiñán del Milan y Nilson Angulo del Sunderland, encabezan un plantel que combina juventud, fortaleza física y experiencia internacional. A ellos se suman Joel Ordóñez, Kevin Rodríguez y Enner Valencia, entre otros. Es una selección sólida que llega fortalecida tras vencer 2-1 a Alemania en la fase de grupos. México necesitará un partido casi perfecto para avanzar. El factor de jugar en casa puede inclinar ligeramente la balanza a favor del equipo del Vasco, pero se espera una eliminatoria muy cerrada.
Una de las grandes historias la está protagonizando África. Nueve de sus diez representantes avanzaron a la siguiente fase, un hecho sin precedentes en la historia de los Mundiales. Además, muchas federaciones africanas siguen trabajando con presupuestos limitados y estructuras muy inferiores a las de Europa. Su principal fortaleza ha sido la exportación de talento: decenas de futbolistas compiten en las mejores ligas europeas y aprovechan esa experiencia con sus selecciones. El camino comenzó con la histórica semifinal de Marruecos en Qatar 2022; cuatro años después, el continente africano confirma que dejó de ser un invitado para convertirse en un rival de respeto.
Uno de los mejores partidos de la fase de grupos fue el que disputaron Portugal y Colombia. La intensidad, la velocidad, el ritmo, el talento individual y la presión constante con la que ambos equipos jugaron durante los 90 minutos dejaron claro que este Mundial ha elevado mucho su nivel competitivo. Hace unos años, un encuentro de esta calidad estaba reservado para las semifinales o incluso para la final. Hoy, gracias al crecimiento del futbol en todos los continentes, el buen espectáculo puede disfrutarse desde la fase de grupos.
El protagonista de la semana volvió a ser Lionel Messi. Con su gol número 19 en Copas del Mundo, siguió ampliando una de las carreras más extraordinarias en la historia del futbol. La otra imagen que dejó el Mundial fue la despedida de Marcelo Bielsa. Tras la eliminación de Uruguay, el técnico resumió su sentir con una frase tan breve como contundente al dirigirse a sus jugadores: “Me dejaron solo”.
Señoras y señores, si la fase de grupos evidenció que el futbol mundial es cada vez más equilibrado, la etapa de eliminación directa será el escenario perfecto para las grandes sorpresas.
