El jardín perfumado y otras delicias (eróticas) para empezar el año
Por Marysol Morán 2021 ha sido un año muy difícil para todos, muchos hemos perdido a personas cercanas y a veces no hemos tenido ni el tiempo de hacer un duelo decente. Yo perdí a mi madre, pero siento que perdí al mismo tiempo a mi padre, porque, aunque mi papá ...

Imagen de la Mujer
Imagen de la Mujer
Por Marysol Morán
2021 ha sido un año muy difícil para todos, muchos hemos perdido a personas cercanas y a veces no hemos tenido ni el tiempo de hacer un duelo decente.
Yo perdí a mi madre, pero siento que perdí al mismo tiempo a mi padre, porque, aunque mi papá murió hace cinco años, mi mamá no dejó que moviéramos nada de sus cosas; y es ahora que comienzo a decir adiós por partida doble.
Escombrando el clóset de mi papá econtré cualquier cantidad de tesoros: desde las cartitas de Reyes Magos que escribimos mis hermanos y yo de pequeños, pasando por multitud de fotografías antiguas de ambas familias, hasta algunos cuadernitos “secretos” llenos de poemas y cartas de amor.
No estoy segura de a quién iba dirigida esa poesía, pero poco importa: mi emoción de encontrar la letra de mi padre que evolucionaba a través de las páginas conforme iba leyendo y, descubrir esa faceta de su vida, fue mucho más emocionante que tratar de averiguar quién inspiró esos versos.
Junto a las libretas encontré un librito que llamó mi atención, pues noté su antigüedad en la encuadernación, el color de las hojas y la manera en que las páginas están impresas.
En la portada, el título El jardín perfumado me hizo pensar que sería un libro de poesía y, al hojearlo, mi sorpresa fue que esta publicación lo que contiene es una serie de explicaciones e indicaciones sobre cómo tratar a las mujeres en el arte del amor.
Este texto es un escrito del siglo XV creado por el Sheik Nefzau, de Túnez. Aunque es conocido como el “Kama Sutra árabe”, en esta obra no sólo se describen posiciones sexuales, sino que además hay desde consejos para mejorar la vida sexual —como cuando hay un hombre con constitución delgada y su pareja es una mujer de constitución gruesa o viceversa—, hasta información sobre algunos temas que inquietan a hombres y mujeres —como las alternativas que existen para el alargamiento del pene y todo lo que es favorable para el acto sexual—.
Al hojearlo, dos frases me hicieron reflexionar. La primera se encuentra en la primera página del libro: “No busques en el jardín ajeno aquello que puedes hallar en el tuyo.” Habla de fidelidad y de conocer a la pareja, de lo que podemos ofrecer y de lo que nos ofrece.
La segunda está al final: “El hombre que posee el arte del amor y que sabe procurar a la mujer el goce completo y variado alcanza la felicidad terrenal.” ¡Este texto fue escrito hace más de 500 años! ¿En dónde se perdió el interés por las necesidades sexuales de la mujer? ¿Por qué hemos tenido que luchar tantos años en contra de actitudes machistas para recuperar nuestro lugar?
Más allá del erotismo, este libro me llevó a reflexionar y a querer saber más sobre el punto de quiebre donde la historia sexual femenina se convirtió en culpa permanente.
Aunque lo del erotismo por mero disfrute, no está nada mal. Hay muchos libros eróticos que pueden ayudarte a abrir la mente y la imaginación. Puedo recomendarte iniciar con alguna antología erótica en donde podrás darte una idea de los diferentes autores que han explorado esta línea para poder escoger alguno que haga “clic” contigo. Y si quieres una recomendación femenina busca a Anaïs Nin, Marguerite Duras, Pauline Réage, Almudena Grandes. Quién sabe, a lo mejor encuentras tanta inspiración en estas mujeres que tu nombre podría estar en mi siguiente lista de recomendadas.
Twitter: @maysolecita