#COP26: Notas de sostenibilidad y feminismo
Por Mariana Aragón Mijangos En los últimos días he leído diferentes opiniones sobre la COP26 de Glasgow, aunque realmente pocas sin tintes políticos a favor o en contra de los dichos del presidente AMLO y, sin embargo, de acuerdo con la académica Beata Wojna, México ...

Imagen de la Mujer
Imagen de la Mujer
Por Mariana Aragón Mijangos
En los últimos días he leído diferentes opiniones sobre la COP26 de Glasgow, aunque realmente pocas sin tintes políticos a favor o en contra de los dichos del presidente AMLO y, sin embargo, de acuerdo con la académica Beata Wojna, México es de los 15 países más vulnerables en el mundo frente al cambio climático, pero no hace lo suficiente. De hecho, México y Brasil son los dos países del G20 que no han mostrado reducciones en sus emisiones de CO2, ni medidas que aseguren el logro de los objetivos para el 2030.
El cambio climático sigue ahí, inminente e implacable, haciendo tres llamados urgentes: 1) a los gobiernos, mucha voluntad política para tomar decisiones vitales, más allá de sexenios y trienios, priorizando agendas, presupuestos y acciones; 2) al empresariado, a gran o a menor escala, adoptar una perspectiva sustentable en procesos y, entre otras, sujetarse a los estándares que establezca el recién creado Consejo de Estándares Sustentables Internacionales (ISSB), y 3) a la humanidad, ser consciente y cambiar de una vez por todas hábitos de consumo, alimentación, organización y movilidad, así como caminar hacia paradigmas más justos y equitativos, en colectividad.
En este sentido, llamó la atención la disonancia discursiva (el absurdo) de la evidente subrepresentación de mujeres en la COP26. La lucha por la sustentabilidad y el feminismo no se pueden separar, pues ambas causas representan soluciones ante los desequilibrios derivados de la sociedad capitalista-patriarcal.
Precisamente fue una mujer, Gro Harlem Brundtland, quien en 1987 advirtió a la ONU sobre la necesidad de replantear las políticas de desarrollo económico ante sus implicaciones medioambientales, mediante el Informe Brundtland, en el que por primera vez se hablaba de desarrollo sostenible. Pero la relación entre mujeres y ambiente es más antigua que eso.
Desde el feminismo comunitario, las mujeres han tenido un papel trascendental en el cuidado del planeta desde la cosmovisión indígena, que reconoce el vínculo inherente entre identidad y territorio. Ejemplos hay muchos, como las mujeres del Abya Yala en su lucha contra la exportación del gas natural en Bolivia, los movimientos de mujeres guatemaltecas contra las mineras, o en Chile contra las centrales hidroeléctricas y, sin ir más lejos, la lucha por el agua de las mujeres de Ayutla mixe, en Oaxaca.
Esto no es fortuito, porque los efectos del cambio climático afectan más a las mujeres. Por ejemplo, en las comunidades, al ser ellas quienes se hacen cargo de las tareas domésticas y de cuidados, son también a quienes más les preocupa la contaminación del agua o la ausencia de ésta. En la ciudad, las mujeres caminamos y usamos el transporte público en mayor medida, por lo que somos quienes resentimos más la contaminación derivada de la excesiva motorización.
En el marco del COP26, María Noel Vaeza, directora regional de ONU-Mujeres para América Latina y el Caribe, escribió que, en los últimos 20 años, las mujeres han estado más expuestas a morir, a ser desplazadas y a experimentar inseguridad alimentaria debido a fenómenos climáticos. Por eso, son muchas las valientes que se han erigido como agentes restauradores de la relación entre ambiente y sociedad, aun a costa de sus propias vidas, como en los casos de la hondureña Bertha Cáceres y de Estelina López, de Chiapas. Y se calcula que 70% de las personas vegetarianas/veganas somos mujeres; igualmente somos mayoría en la defensa de los animales. El tema es amplio, pero, en síntesis, quedémonos con esta idea clave: mujeres y sostenibilidad son agendas interrelacionadas que necesitan compromisos y resultados urgentes e impostergables para los gobiernos en sus tres niveles, e insoslayables para la ciudadanía en general, pues se trata de preservar la vida en este planeta. Sólo eso.
Twitter: @MarianaAM147