Un tigre alegre

Héctor Linares

Héctor Linares

Tacita de café

Nolan Ryan estaba a un out de conseguir su segundo juego sin hit ni carrera con una demostración impresionante en la que el pitcher de los Angelinos sumaba 16 ponches. Norm Cash, primera base de los Tigres, se acercaba para tomar su turno, pero para sorpresa del ampayer lo hizo con una pata de una mesa en sus manos en lugar de un bat. Al ser cuestionado por su decisión, justificó: “da lo mismo, de cualquier forma es imposible batearle”.

Cash tuvo que regresar por un bat para poder tomar su turno y terminó el juego con elevado a las paradas cortas. Ryan completaba su joya y entonces el toletero de los Tigres pasó junto al ampayer y se despidió con un: “te lo dije”.

Norm Cash acabó su carrera como el segundo mejor jonronero en la historia de los Tigres con 373 cuadrangulares, acudió a cinco Juegos de Estrellas y fue clave en el título de la Serie Mundial de 1968.

Carismático y siempre de buen humor, era adorado por sus compañeros y aficionados debido a sus ocurrencias.

Otra de sus bromas recordadas fue en una suspensión por lluvia. Estaba como corredor en segunda base y al reanudarse el juego apareció en la tercera. Los ampayers, extrañados, preguntaron cómo había llegado ahí, a lo que respondió que se robó la colchoneta durante la tormenta.

En otra ocasión, previo a enfrentar al pitcher de los Cardenales, Bob Gibson, en el séptimo juego de la Serie Mundial, el manager de los Tigres, Mayo Smith, motivaba a sus jugadores de que podrían vencer al temible lanzador: “¡no es Superman!”, les dijo. A lo que Cash bromeó: “¿entonces por qué lo vi cambiarse en una cabina telefónica?”.

Su personalidad, que era celebrada por todos, se debía en gran parte a su origen texano. Creció en la granja que tenía su padre y las labores que realizó en el campo desde su niñez lo ayudaron a desarrollar una fuerza física con un poder descomunal en las muñecas. Fue el primer jugador de los Tigres que sacó una pelota de jonrón por encima del techo del estadio por el jardín derecho.

El toletero zurdo tuvo su gran año en 1961 al conseguir el título de bateo con un porcentaje de .361, pegó 41 jonrones y empujó 132 carreras.

Cash fue el único bateador en la Liga Americana que de 1961 a 1969 conectó 20 o más cuadrangulares por temporada.

Al retirarse, llevaba una vida tranquila, aunque con algunos problemas de salud, luego de superar un derrame cerebral.

En el otoño de 1986, y a un mes de cumplir 52 años, había ido a una cena cerca del Lago Michigan y a su regreso fue a un muelle para revisar su bote. Por lo mojado del suelo, resbaló y cayó al agua. Su cuerpo flotaba, al ser encontrado horas después, y la punta de sus botas vaqueras apuntaban al cielo.