El luchador Cito

Héctor Linares

Héctor Linares

Tacita de café

La oportuna fotografía del periódico Excélsior retrata una fuerte barrida de Clarence Gaston al llegar a la tercera base, custodiada por Celerino Sánchez. El gigante jardinero central de los Padres había conectado un triple frente a los Tigres capitalinos en el Parque Deportivo del Seguro Social. Era marzo de 1970.

En el otoño de 1992, Cito Gaston pasaba a la historia como el primer mánager de raza negra en ser campeón de la Serie Mundial al llevar a los Azulejos a derrotar a los Bravos de Atlanta. Era el primero de dos títulos consecutivos que logró con Toronto.

En las tarjetas de colección de jugadores aparece sólo Clarence Gaston, quien precisamente con los Padres alcanzaría en aquel 1970, año en el que con su equipo visitó la Ciudad de México para jugar contra Tigres y Diablos Rojos, su mejor momento al ser convocado al Juego de Estrellas de las Grandes Ligas.

Gaston es originario de San Antonio, Texas. Destacó como colegial en tres deportes, pero las necesidades económicas lo llevaron a trabajar como acomodador de autos y luego en un camión de basura. Su pasión por el beisbol se mantuvo y todavía muy joven se acercó con el mexicano Johnny Cardona, quien era dueño de una herrería y patrocinaba un equipo de beisbol.

El día que probaron al pelotero, Clarence iba descalzo. Incluso así, pegó un largo batazo y mostró su velocidad en los senderos. Cardona decidió integrarlo al equipo y le regaló unos spikes.

En un juego de aquella liga amateur, Gaston fue descubierto por un scout de los Bravos,  quien había desviado su ruta debido a la lluvia. Vio que había un juego de beisbol y ahí encontró una joya.

Clarence Gaston tuvo temporadas aceptables en las Grandes Ligas, pero no logró establecerse como la gran estrella. En los años finales tuvo éxito como bateador emergente o jugador de reemplazo.

Clarence se transformó misteriosamente en Cito al comenzar su etapa como coach de bateo de los Azulejos.

En su infancia, Clarence Gaston recibió el apodo de Cito, ya que sus amigos del barrio le decían que se parecía físicamente a un luchador mexicano, quien en realidad era Sugi Sito, quien marcó toda una época como gladiador y luego triunfó en las arenas de Estados  Unidos, principalmente en la zona de Texas, en la década de los años 50.

El apodo de la infancia resucitó con Gaston, ya retirado como pelotero, pero en la antesala de lo que sería su mejor etapa: como coach y mánager.

Cito Gaston, quien como Clarence todavía jugó en la Liga Mexicana de Beisbol en los inicios de los años 80, es una de las figuras más importantes en la historia de los Azulejos de Toronto al guiarlos al bicampeonato. 

Se convirtió en un auténtico luchador en los diamantes.