Lorena Velázquez
Platicó de la muerte de su hermana y de Edith González, a quien consideraba como su hija

Gustavo A Infante
Última Palabra
La cita era a las 17:30, la señora está lista, peinada, maquillada, sonriente a las 5 de la tarde, con buena disposición y haciendo reír a todo el mundo. Vestida de negro, con el cabello volado, mirando como que te analiza y cree todo lo que escucha, ahí está, frente a mí, un icono del espectáculo mexicano: Lorena Velázquez, una mujer que ha trabajado del brazo de los más grandes de nuestro país, desde cómicos hasta dramáticos.
Está en la sala del programa de televisión El minuto que cambió mi destino, que se transmite por la señal de Imagen Televisión y todo lo que me contó lo podrán ver este sábado a las 9 de la noche. Lorena fue simpática, chistosa, generosa, firme, melancólica, habló de todo y más, de su hermana que murió de cáncer y luego del sensible fallecimiento de alguien que fue como su hija: Edith González. Esta charla es simple y sencillamente imperdible, ojalá me acompañen.
CON BUENOS GUSTOS
Vamos reconociendo que quizá no sea muy agraciado físicamente Lupillo Rivera, bueno, eso digo yo, pero mejor que sean las hermosas mujeres con las que sale quienes lo digan, pero la cosa es que sí estamos hablando de un enamorado de los que hay pocos en esos tiempos.
Es un tipo capaz de tatuarse en el brazo la imagen de la mujer que pretende, y si hace eso es capaz de lo que sea.
Miren, la semana pasada llegó al foro del programa De primera mano un arreglo floral con mil 400 rosas, gigantesco, es más, se tuvo que quedar ahí, porque era imposible llevárselo a su casa. Eran para mi compañera Mónica Noguera, no tenía tarjeta, no se sabía quién las había mandado, pensamos muchas cosas, un empresario, un casado, un millonario extranjero, un admirador, un exnovio, un exesposo, pero fue en el programa de Adela Micha donde Lupillo declaró que ese gigantesco arreglo lo había mandado él para una comunicadora, entonces supimos de inmediato que habían sido para Mónica Noguera. Lo mejor de todo esto es que ayer uno de los invitados a nuestro programa era ni más ni menos que Lupillo Rivera. Al momento de escribir esta columna aún no sucedía el encuentro, pero estaremos pendientes para reseñarles lo sucedido. ¿Les digo algo?, Lupillo Rivera tiene buen gusto con las mujeres.