Demanda Gabriela Spanic

• La actriz venezolana perdió la apelación que interpuso en mi contra por supuesto daño moral.

Seguramente ustedes, queridos lectores de Excélsior, recordarán que la actriz venezolana Gabriela Spanic, quien vive desde hace muchos años en México, me demandó. La historia es la siguiente, resulta que apareció un audio con su voz hablando pestes de Lucero, con quien hizo una telenovela, ¿cuál?, la verdad lo desconozco, pero hicieron una juntas y algunos años después seguía hablando pestes de su excompañera.

Motivo por el cual comenté al aire que la señora iba por la vida teniendo problemas, pues hay que recordar que estuvo peleada con su hermana gemela, quien luego de haber permanecido en estado de coma no quería saber nada de Gabriela, pero nada era nada.

Después se peleó con Mauricio Islas en una telenovela; luego con José Ángel Llamas, de quien fue pareja; y luego con su excuñado Ademar Nahum.

Un tiempo con su padre, luego se arreglaron. Más adelante metió a la cárcel a una chica que era su asistente, a quien acusó de pretender envenenarla, a ella y a su hijo, pero finalmente salió absuelta. Es decir, encarceló a una inocente. Después se peleó con Carmen Salinas… ¿le seguimos? Se nos acaba el espacio destinado para esta columna.

Bueno, pues me demandó la señora por daño moral y no sé cuántas cosas más. Por dichos supuestamente basados en puras mentiras. Y con la finalidad de obtener dinero, pues prácticamente nadie la contrata y así puede estar en el chisme público.

Mi abogado Alonso Beceiro preparó una defensa fenomenal, en la cual tiró, punto por punto, cada uno de sus supuestos ataques en mi contra. Ganamos la primera instancia y, por supuesto, apelaron.

En ese momento ella declaró que en México había mucha corrupción en los juzgados y que un servidor había comprado a los jueces.

¿Se imaginan eso? Yo no sé si ella cree o pretende creer que eso es posible, porque quizá ella así se conduzca, pero yo no.

Bueno, pues ayer Alonso Beceiro me envió la resolución a esta apelación y nuevamente ganamos.

Pero ahora ellos condenan a que Gabriela  Spanic pague las costas causadas, es decir, que la señora Spanic o su abogado, el que en los juicios pretende agarrarse a golpes con sus demandados (a mí me pasó), tendrán que pagarle al bufete de Beceiro.   

Temas: