Cuando la broma deja de ser broma

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última Palabra

Hay momentos en los que uno puede ser simpático, ligero, hasta irreverente. Se vale. Pero existe una diferencia entre hacer una broma y meterse gratuitamente con alguien que no tiene nada que ver con los pleitos de los adultos.

Por eso lo digo claramente: no estoy de acuerdo con las recientes declaraciones de Victoria Ruffo, actriz a la que respeto, con una trayectoria indiscutible y un sentido del humor que en los últimos años se ha vuelto muy activo: bromas, videos, juegos con su imagen de la reina de las telenovelas. Hasta ahí, perfecto. El problema empieza cuando, en ese afán de parecer espontánea, lanza comentarios que se convierten en agresión.

AITANA NO TIENE NADA QUE VER

Una cosa es el problema que Victoria pueda tener con Eugenio Derbez, y otra muy distinta es meter en esos comentarios a la hija menor del actor. Aitana no tiene responsabilidad alguna en los desacuerdos entre sus padres. Es una niña. Y cuando Victoria dice que a los diez años todos los niños están feos o panzones, puede presentarlo como broma, pero sigue hablando de una menor de edad.

Esa niña tiene mamá, Alessandra Rosaldo, a quien dudo mucho le haga gracia escuchar comentarios sobre la apariencia física de su hija. Bromear sobre un adulto que puede responder igual es una cosa; los niños están fuera de esa dinámica. Vivimos en una época que habla constantemente de bullying y del daño que causa una simple frase. Los hijos no deberían cargar con los problemas sentimentales de sus padres. Victoria es inteligente y experimentada: debería saber dónde está la línea. Ser divertida no da licencia para lastimar. Y una broma deja de ser broma cuando el otro no se ríe.

VENTANEANDO Y UNA BROMA QUE YA NO DA RISA

Hablando de cosas que pretenden ser humor, vuelvo sobre aquel comentario de Pedro Sola sobre las mascotas. Ahora resulta que Pati Chapoy y Pedro Sola van a festejar a los veterinarios en su día. ¿Amor por los animales? Antes de festejarlos había algo más sencillo: ofrecer una disculpa clara, a la altura de la indignación provocada. No la hubo, y ahora quieren presentarse como grandes amigos de los veterinarios. Así no funciona; la audiencia tiene memoria.

Cualquiera se equivoca frente a un micrófono. Pero existe una palabra fundamental: rectificar. Pedro Sola tiene décadas de experiencia y conoce el peso de un micrófono; lo mínimo era reconocer el error. Nadie pierde dignidad por pedir perdón; la verdadera derrota es sostenerlo por soberbia, sobre todo tratándose de algo tan emocional como la relación de la gente con sus mascotas. Tampoco toda la responsabilidad es de Pedro: hay una producción y una conductora que conoce cómo funciona una crisis de comunicación. Ninguna trayectoria vuelve a alguien intocable..

MARIANA OCHOA, ESTE SÁBADO EN EL MINUTO

Cambiando de tema: este sábado a las ocho de la noche, por Imagen Televisión, mi invitada en El Minuto que Cambió Mi Destino Sin Censura será Mariana Ochoa. La conocemos desde OV7; la vimos cantar, actuar, conducir y atravesar momentos complicados. No buscamos la entrevista promocional, sino lo que hay detrás del personaje: qué heridas existen, quién apareció cuando más lo necesitaba y quién desapareció. Hablar de Mariana es hablar de OV7, de una historia de éxito, amistad y reconciliaciones que, como en todo grupo musical, también carga cansancio, egos y contratos. Una conversación larga, humana, sin censura.

AHORA TODOS QUIEREN SUBIRSE A UN RING

Crece la moda de influencers y celebridades subiéndose a un ring: Supernova, Ring Royale, y ahora cada dos meses una nueva función, como la de Mérida entre La Bruno y Agustín Fernández. Funciona porque combina famosos, morbo y competencia. Nadie exige el nivel de Chávez o el Canelo; son espectáculos y hay que entenderlos así. Pero subirse a un ring no es cualquier cosa: un golpe duele igual, tengas o no seguidores en Instagram, y detrás de cada pelea hay meses de retos y provocaciones que generan una máquina perfecta de contenido. Lo único innegociable es la responsabilidad: médicos, entrenadores y protocolos. El día que ocurra una tragedia, todos preguntarán quién permitió subir al ring a alguien sin preparación, y será demasiado tarde.

ARIEL LÓPEZ PADILLA Y LA MEMORIA QUE NO SE BORRA

Ariel López Padilla habló de su nieto, hijo de María Levy, y dijo que lo más importante es dar tiempo de calidad a los hijos. Frase hermosa, hasta que se revisa la historia: Ariel no le dio tiempo a María cuando era bebé. Que alguien cambie es posible y hasta admirable, pero convertirse en abuelo no borra lo que se fue como padre. María creció con una infancia complicada, perdió a su madre siendo muy pequeña y cargó, además, con el peso de un apellido famoso. Por eso cabe preguntar, sin afán de venganza: ¿y tú qué hiciste cuando te correspondía? Habría sido más poderoso escuchar: “yo no lo hice, y por eso sé lo que significa”. Repetir la frase sin ese contexto sólo despierta preguntas legítimas.

LA COHERENCIA TAMBIÉN ES PARTE DEL ESPECTÁCULO

Hoy la audiencia responde, corrige y compara declaraciones; ya no tiene la televisión la última palabra, y eso nos obliga a ser mejores. Disfruto la irreverencia, pero hay diferencia entre ser directo y ser cruel, entre cuestionar a un adulto y usar a un niño para una broma. Por eso insisto: que Victoria sea divertida, perfecto; que Aitana quede fuera de ese juego, también. Y por eso vuelvo a Ventaneando: una disculpa a tiempo no le quita nada a nadie y suele cerrar la historia antes de que crezca. Quienes hacemos entretenimiento también tenemos responsabilidades.

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